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DESDE MI ATALAYA

Manuel Torres

La novedad de la Zona Azul

Con motivo de la reciente aprobación del estacionamiento limitado, es decir la conocida como "zona azul", que va a implantar el ayuntamiento, en las calles más importantes de nuestra villa, tales como Av. de Orense, Ejercito y Marina, Jaime Janer, Ponte, Concepción Arenal y Méndez Núñez, con la buena intención de que se muevan los vehículos aparcados en estas calles, y en los tramos que se determinen, al menos cada dos horas, con el fin de que otros vehículos puedan encontrar aparcamiento.

Dicho así, parece una buena noticia para los conductores, claro que el caso es bien distinto, porque, a nuestro entender, el problema está precisamente en la falta de aparcamientos. Es decir qué en nuestra villa, sobre todo en el centro, no hay aparcamientos suficientes para todos los que necesitan aparca: bien por trabajo, por gestiones o cualquier otro motivo. Y si no hay aparcamientos el que lleve dos horas, siendo trabajador y tenga que mover su vehículo, ¿a dónde lo lleva?, este es el verdadero problema. El seguimiento se hará utilizando las nuevas tecnologías.

Pues es bien cierto qué en nuestra villa, cada año van desapareciendo, porque por unas u otras razones se van suprimiendo, o bien por la llamada "humanización", o para ampliar aceras para poner terraceo, que también ocurre, con la consiguiente sorpresa para el sufrido vecino, que ya no puede aparcar su vehículo en su calle, decisión discutible como en toda situación.

Por eso lo importante sería disponer de aparcamientos adecuados, y desgraciadamente no tenemos. Por lo que se echa de manos el aparcamiento subterráneo, que en tiempos, y de vez en cuando, sale a debate, como el prometido para la zona de la plaza de España, e incluso el reiteradamente anunciado, en el Parque Eguren. Al final, nada de nada. Y ahora se hace más imprescindible si queremos ordenar el aparcamiento del casco urbano, y más con este proyecto de "Zona azul", para tener donde aparcar.

Nuestra villa, cada vez se va quedando más atrasada, en comparación con las necesidades que día a día se plantean, pero, a lo que parece, no existe una conciencia política que empuje estos proyectos, imprescindibles, para nuestro crecimiento y desarrollo. Pasan los años y Marín, sigue igual, con las mismas carencias y con las mismas necesidades sin cubrir. Necesitamos un aparcamiento subterráneo, que podría ser bajo la av. de Orense y sus aledaños, que satisfaga esta imperiosa necesidad, para los propios marinenses y para los visitantes, o como la necesidad de unir el entramado viario con la carretera de circunvalación, para diversificar la salida y entrada de tráfico, y solucionar realmente los atascos de la av. de Orense.

¿Los veremos algún día? La solución está en manos de la corporación de turno, que debería velar por este progreso y crecimiento que nuestra villa necesita, sino queremos quedarnos en el furgón de cola de la prehistoria.

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