Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Francisco García.

Billete de vuelta

Francisco García

Los bajos fondos

Hasta que se demuestre lo contrario, España es un país diverso y plural. Y hasta donde llega el mandato constitucional, el mantenimiento del modelo autonómico se basa en la solidaridad interterritorial. De manera que el mismo criterio solidario esbozado por Bruselas para movilizar 750.000 millones de euros para la reconstrucción de las economías más dañadas por la pandemia ha de seguirse a la hora del reparto nacional. No inflemos al pez gordo y adelgacemos a las vacas flacas.

Puede que el presidente del Gobierno esté pensando que, tras la generosa recolección de la mies europea, la legislatura empiece ahora. Y que con un dineral en la maleta será más fácil cortejar a los nacionalistas para que le aprueben el presupuesto y pueda por fin soltar el molesto incordio de la herencia de las cuentas de Rajoy. Tal vez cavile Sánchez, embriagado por el éxito de la cumbre comunitaria, que travestido en conseguidor podrá arrinconar el apoyo reciente de Ciudadanos para contentar a sus socios de gobierno y restaurar a golpe de talonario la coalición diversa que le aupó a Moncloa. Este país acumula larga experiencia en descifrar cuánto cuesta, en perras y al peso, el apoyo pedigüeño de catalanes y vascos. En dineros, la suma de unos a los otros se les vuelve resta.

Bajo ningún concepto los fondos europeos para la reconstrucción deben convertirse en moneda de cambio para obtener votos suficientes que garanticen al PSOE la tranquilidad de tan tormentosa legislatura, plagada de virus y minas. Ni Bruselas debe consentir el uso partidista de las millonarias ayudas ni el Gobierno de la nación aplicarse en interesadas banderías. No convirtamos los fondos de Europa en bajos fondos.

Compartir el artículo

stats