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Olga Seco Seco.

¿Los fanáticos tienen una tara?

Muchas de las cosas que parecen batallas son un disipado espectáculo de palabras y acusaciones. No sé cómo aún puede haber tantas cosas de antaño encima de la mesa. Para empezar, sepamos ver, que lo que parece temperamento (muchas veces) es imposición escondida entre el fanatismo. Con total seguridad, muchas personas son el horror que rechaza el diálogo y solo busca culpables. Hay cuestiones abstractas; la mayoría son individuales. Sí, muchas tienen una relación simbólica con el pasado. En parte, junto a lo que rechazamos, está la razón que se convierte en renuncia; la misma que determina el aspecto de lo que en algún momento, lanzamos junto al desprecio. No solo daña lo malo. También daña todo aquello que es preferencia e invitación gratuita de malas palabras. ¿En algún momento será posible ver que el hombre que se contenta con el recuerdo no evoluciona?

Resulta penoso ver que muchas personas buscan consuelo en la venganza. Y lo más curioso (sonrío) es verlos convertidos en coro que arruga la realidad mediante la difamación y otras muchas cosas. Durante todo el confinamiento he visto el espejismo que nace del terror y ofusca la mente... A decir verdad, creo que los que presumen de "justeza" son el afán cerrado que juzga sin sinceridad y no ofrece resistencia al fanatismo y sus derivadas. No siempre es bueno afirmar, no debemos olvidar que lo dialéctico, en muchas ocasiones, entronca con la emoción, y al no poderse desenvolver se deja llevar por sus propias doctrinas. Los fanáticos siempre califican de malo todo aquello que vive junto a la expansión del diálogo... Dialogar es liberar al hombre de su posición inicial y perseguir un fin común. Los clásicos (hace mucho que no los menciono) supieron ver que al entendimiento se llega con todo aquello que no alude al yo.

Las opiniones que los fanáticos, sustentan, no son opiniones. La mayoría de ellos tienen que echar mano de la falta de respeto y así confirmar su ignorancia. Las personas que ven con los ojos de la falacia, solo necesitan mala fe para darle forma a sus argumentos. La verdad, creo que el fanatismo es un problema mental. Alguien que no puede adoptar otro tipo de actitudes, creo, que es una persona con una tara.

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