DTO ANUAL 27,99€/año

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Un desfile de ruido y aplausos por Cangas

La verdad es que es una alegría ver los balcones y las ventanas cuando dan las 20.00 horas. No importa que la música sea horrible o que se destrocen canciones, lo importante es estar ahí riéndonos de todo eso. Es la forma que nos hace sentir vivos en estos momentos de reclusión. Es el patio carcelario de un preso, pero donde no da navajadas, sino sonrisas y abrazos en el aire. Ayer fue un espectáculo ver como los coches y motos de la Policía Local de Cangas y de Protección Civil realizaban un desfile improvisado por las calles de Cangas, donde hacían sonar sus sirenas y bocinas. Hubo más aplausos que nunca. Parecía como si fuese Navidad, pero en primavera. Además, esta exhibición de ruido coincidía con la presencia de Pedro Sánchez en las pantallas en las que ampliaba el confinamiento a actividades no esenciales. Todo lo que ocurre es muy serio, pero hay que reírse del virus, de los políticos que se enredan en Europa, con esa intolerancia alemana y holandesa que está haciendo jirones la Unión Europea.

Otra forma de pedir

Hay en Cangas quien quiso dar otro giro al invento de Lola Flores para pagar a Hacienda. Pero esta vez era para mantener un bar que está cerrado.

Compartir el artículo

stats