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Santiago Lago Peñas.

Santiago Lago Peñas

Director de GEN (UVigo) y del Foro Económico de Galicia

Sobre la Seguridad Social

No me gusta nada que se vaya a ceder competencias en materia de Seguridad Social a la Comunidad Autónoma del País Vasco. Es verdad que el concepto de caja única se mantiene. Pero ceder la gestión a la comunidad autónoma es malo por dos cosas. Primero, porque abre la puerta a diversidad en las prestaciones. Con los datos en su poder, la administración autonómica puede llegar a diseñar complementos autonómicos financiados con los extraordinarios rendimientos que le proporciona el sistema foral. Segundo, porque es un paso más en la estrategia de borrar a la administración central del día a día de los ciudadanos vascos.

Soy un convencido federalista y firme defensor del Estado de las autonomías. Pero reconozco sus defectos y problemas pendientes. Y asumo que más descentralización no es siempre lo mejor: la Seguridad Social debería mantenerse centralizada en su fondo y su forma; en lo que atañe a la caja única, pero también a la gestión.

El equilibrio entre el sentido de doble pertenencia a una comunidad política estatal y otra autonómica es fundamental para que el federalismo funcione y tenga sentido. Como lo es la lealtad mutua entre niveles de administración y la garantía de que no existan agravios comparativos generados por actuaciones asimétricas de la administración central.

Por eso, no me gusta que en el Congreso los partidos que solo miran por los intereses de una parte del territorio sean claves en los acuerdos globales; y no me gusta el centralismo rancio, que no comprende las identidades duales y la diversidad cultural, pero tampoco los que jalean cualquier movimiento centrífugo, confederalista y, en último extremo, independentista.

*Director de GEN (Universidad de Vigo)

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