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desde mi atalaya

Manuel Torres

Los lombos también contaminan

En varias ocasiones hemos abordado la idoneidad de los lombos para reducir la velocidad de los conductores desaprensivos que no cumplen los límites de velocidad y no obedecen las señales de tráfico, como medida disuasoria para obligarles a reducir su velocidad en ciertas vías urbanas. Y manifestamos, claramente, que no somos partidarios, porque, a nuestro entender, ponen en peligro la integridad del vehículo, que con el tiempo terminan en averías que van al bolsillo de los que si las cumplen, y por lo tanto discriminan y castigan a los que las cumplen, porque tienen que soportar incomodidades y aún peligros, y finalmente porque no cumplen con su finalidad de obligar a todos los vehículos a cumplir la ley. Y lo que hacen es "¡café para todos!", lombos esparcidos a discreción y a padecer. Por lo que si somos partidarios del semáforo inteligente y que multe automáticamente a todo vehículo que supere la velocidad fijada, o sea al transgresor.

Así de sencillo, pero nadie parece haber pensado en ello, y sin embargo crecen por todos lados los lombos o pasos de peatones elevados, como una pandemia.

Bien, pero aparte de sufrir sus efectos, nocivos para los vehículos y la columna vertebral de muchos, ahora parece ser, según este estudio, que los lombos también contribuyen a aumentar la contaminación de las ciudades. Pues en las vías donde hay lombos producen una contaminación mayor de emisiones de CO2 que en las calles que no los hay. ! Qué desgraciada casualidad! Ahora que nos pretendían vender el efecto contrario, de que los lombos disminuían la contaminación, mira por donde, parece ser, que es totalmente al revés, que contaminan más. Así lo manifiesta un estudio reciente, realizado por el "National Institute for Health and Excellence (NICE), que demuestra que los badenes o lombos, contribuyen a aumentar la contaminación en un 60% más de CO2, más nitrógeno y un 47% más de partículas derivadas de los frenos y neumáticos.

Es decir, según este estudio, una misma calle, limitada a una cierta velocidad, pongamos 30Km/h., si esta "siscada" de lombos, los coches emiten más CO2 que si no hay lombos y es toda lisa. Y ello debido a los continuos frenazos y acelerones que hacen para poder pasar a su velocidad dichos obstáculos "calmadores del tráfico".

Por otro lado, por culpa de los frenazos, tanto las zapatas de los frenos como los neumáticos, emiten un 47% más de partículas, que son nocivas para los pulmones. Sin embargo en las calles sin lombos, la marcha es continua y no se necesitan acelerones ni frenazos, y la emisión es mucho menor y no se desprenden tantas partículas al aire.

Por lo que se desprende de este estudio, los lombos son nocivos para la salud, aumentan la contaminación, y además influyen directamente en el cambio climático. Y si lo que se trata es de hacer las ciudades más humanas y con una mejor calidad del aire que respiramos, parece ser que es todo lo contrario.

Noticia pues, desastrosa para los que defienden los lombos como medio disuasorio para hacer cumplir las velocidades marcadas. De modo que hay que cambiar a otro sistema más respetuoso con el medio ambiente, ir retirando los lombos y buscar otra solución. Los responsables de la proliferación de este sistema, ahora tienen la palabra.

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