Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Pedro de Silva.

Oscurece

José Luis Cuerda era, por encima de todo, un cronopio, y desde luego no era un fama, siguiendo la clasificación primaria de Cortázar. En "Amanece que no es poco" intentó plasmar lo que él era -dijo entonces, con esas o parecidas palabras- y por tanto ahí le tenemos. Escuchando opiniones sobre Amanece, que anteayer volvió a darnos la 2, en su mayoría incluyen la negación de algo (des-propósito, des-vergonzada, a-nárquica, in-clasificable, i-rreverente), siempre en tono positivo. Así que Cuerda hizo aflorar felizmente, usando a dos manos los fórceps del humor y la ternura, el secreto fondo de armario de la moral dominante, el reverso de la corrección política, moral y religiosa, el espíritu burlón del libre pensamiento, nuestra refulgente materia oscura. Hoy Amanece no hubiera podido filmarse, y esto da la medida de lo que en cuestión de tolerancia hemos des-andado desde 1989.

Compartir el artículo

stats