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Javier Sánchez de Dios.

Crónica Política

Javier Sánchez de Dios

El preaviso

A estas horas es más que posible que la dirección del llamado PSdeG-PSOE haya "explicado", o lo intente, la posición -sobre la que acaba de informar FARO- de sus grupos provincial en A Coruña, y locales en Santiago, Ferrol y Lugo y procurado encajarla en su absurda postura de sumisión a los dictados del Gobierno. Otros, probablemente, enviarán lecturas "geográficas" aludiendo los cuatro puntos cardinales para justificar su ausencia en la reclamación para Galicia de una deuda que Hacienda sabe que existe, pero se niega no ya a liquidar, sino a reconocer. En todo caso, y en opinión de quien escribe, este episodio es un preaviso dirigido al secretario xeral de que va por mal camino.

Queda dicho que, como suele ocurrir entre los socialistas gallegos, ahora vendrán los matices y la yenka -"adelante, atrás, un, dos, tres..."-, pero habrá también quien aplique aquello que Pirandello tituló "Así es si así os parece". Y desde luego parece una señal inequívoca, incluso más rotunda que lo del "pre" que se antepone al aviso. Porque si bien nadie en su juicio pueda reclamar que el PSdeG sea oposición al PSOE, la reiterada posición genuflexa de don Gonzalo Caballero puede tener consecuencias letales para sus aspiraciones electorales.

(En todo caso, extraña que entre los descontentos con Hacienda -y, por ello, con la actitud de la dirección gallega- no aparezca el Grupo socialista de Vigo. Las divergencias de su alcalde con Núñez Feijóo hacen difícil una postura convergente, pero la ciudad más importante de Galicia no puede, ni debe, quedar al margen de una reclamación justa. Ni por razones políticas, ni territoriales ni mucho menos personales. Cierto que la Corporación aún no tuvo ocasión de pronunciarse, pero eso tampoco ha de ser obstáculo. En asuntos así, la ocasión para apoyar al país se busca.

Siempre desde un punto de vista personal, el hecho de que las ciudades importantes del sur gallego no aparezcan entre las que reivindican la deuda del IVA no implica criterio distinto con las que sí lo hacen. Ocurre que el PSdeG-PSOE en Pontevedra, Ourense o Vilagarcía, por ejemplo y sin agotar el catálogo, tiene características internas más complejas y por ello más dificultad para hallar postura común. Sobre todo, en asuntos en los que de un modo u otro está por medio la posición dominante de corrientes distintas. Y a buen entendedor pocas palabras bastan.

Así las cosas convendría insistir en un dato que no por repetido pierde relevancia. La exigencia de Galicia no es única ni está inspirada por un Gobierno maniatado por ataduras de partido: el presidente Feijóo ha dado ya muestra de que cuando no está conforme con la dirección actual del PP lo hace saber y de que tampoco busca aliados que provoquen sospechas, como el caso de Vox. Reciente su negativa a integrarse en la propuesta de Ciudadanos, esto está claro para todos menos para los Caballero (don Gonzalo y don Abel). Luego, tras las elecciones, pasará lo que pase, pero en sorpresas el experto es el señor Sánchez.

¿No...?

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