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La placa dedicada a Silvestre Armero

Manuel Silvestre Armero y Baliñas de Miranda fue otro ilustre morador de la casa-palacio de san José, que destacó por su defensa a ultranza de Pontevedra. Allí vivió durante algún tiempo con su mujer, Josefa Millares y Abal, hasta su marcha a Madrid, donde se avecinó y en donde adquirió

un notable prestigio como alto funcionario estatal durante el primer tercio del siglo XIX. (Quizá llegó a fiscal del Tribunal Supremo)

El investigador Juan Santos Cao situó su nacimiento en la casa paterna de la calle Isabel II (antes rúa da Costiña y rúa de Mendiños) el día 31 de diciembre del año 1778, según el libro de bautismos de Santa María. Igualmente documentó su paso por el Colegio de los Jesuitas, así como su posterior ingreso en las facultades de Cánones y Leyes, y de Filosofía.

A una intermediación en la Villa y Corte de Silvestre Armero se atribuyó la consecución de la capitalidad, en pugna con Vigo, Redondela y Tui. Todo un hito en la historia de la ciudad. No obstante, el reconocimiento más actual de su pontevedresismo obedeció a una propuesta remitida al Concello para tratar de conseguir el establecimiento en esta ciudad de una compañía de guardiamarinas, con una zona de prácticas en Marín. Aquel primer intento resultó fallido, como resulta bien sabido; pero ahí quedó su germen.

"En recuerdo de Manuel Silvestre Armero, hijo de esta ciudad, que en 1824 movió los ánimos de su Concejo y defendió denodadamente la fundación de una Escuela Naval. El Ayuntamiento de Pontevedra, 1941".

Este texto puede leerse hoy en la placa incrustada en el frontal de la parte que sigue en pie de la casa-palacio de san José. Su colocación fue aprobada por la corporación municipal a mediados de abril del año reseñado y respondió a una iniciativa personal del alcalde, Remigio Hevia Marinas. Entonces, la instalación en Marín de la Escuela Naval Militar ya estaba consolidada, algo que sin duda habría llenado de orgullo a Silvestre Armero.

El alcalde Hevia consideró que Pontevedra no debía pasar más tiempo sin honrar la memoria de tres insignes personalidades, cada uno en su ámbito de actuación: el navegante Pedro Sarmiento de Gamboa, el historiador Claudio González Zúñiga y el mentado Manuel Silvestre Armero.

De los tres personajes subrayó Hevia en la moción presentada su defensa de "los intereses morales" de esta ciudad, y para los tres solicitó la colocación de "una placa artística en mármol" en sus respectivas casas familiares. Según su propuesta, aquel homenaje "serviría de estímulo a las generaciones presentes y venideras". Las placas se emplazaron unas semanas después en lugares bien visibles.

Cuando la Diputación celebró su150 aniversario durante la presidencia de Mariano Rajoy, éste dedicó en su discurso conmemorativo un recuerdo especial para Silvestre Armero. Por su parte, el equipo de gobierno del alcalde Lores rechazó su nombramiento como hijo adoptivo, que propuso la federación vecinal Boa Vila en 2009.

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