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Devoción a San Blas

El próximo lunes 3 de febrero la Iglesia Católica celebra la festividad de San Blas, el popular "San Brais", mártir y obispo que fue de la sede episcopal de Sebaste, la actual Sivas en la región de Armenia (Turquía) a principios del siglo IV. Es patrono de los enfermos de la garganta, especialmente de dolencias en la faringe, y de los otorrinolaringólogos.

La parroquia pontevedresa de San Martín de Salcedo, un año más, transmite una tradición religiosa de cerca de 500 años, celebrando actos religiosos en honor a este santo, intercesor de los que padecen enfermedades de garganta, en la capilla que lleva su nombre.

Efectivamente ciertos símbolos grabados en el interior del presbiterio, la parte más antigua de la actual construcción, y que ha de datarse en la primera mitad del siglo XVI, indican la finalidad devocional de esta capilla. Tanto el patronato de San Blas como una oculta referencia a San Bernardino de Siena, un santo italiano también intercesor de los enfermos de dolencias respiratorias, vienen a confirmar que la capilla de San Blas era la meta de peregrinación local de los enfermos pontevedreses afectados por males respiratorios.

A partir de 1607 ya abundan los testimonios históricos acerca de esta pequeña capilla, mandada construir por un caballero de la influyente familia pontevedresa de los Cienfuegos, cuyo blasón está esculpido en el florón central de la bóveda del presbiterio, y debió renunciar a su justo derecho de patronato sobre la capilla. Toda la documentación posterior recalca que el mantenimiento corría a cargo de sus vecinos.

En torno al 1731 se añadiría en el ábside rectangular de la capilla la pequeña habitación destinada para sacristía; pero fue en la segunda mitad del siglo XVIII cuando la capilla de San Blas registró una notabilísima mejora. Fallecido en 1753 D. Lope Antonio de Marzoa y Cadavid, quien había sido Rector y Párroco de Salcedo desde 1714, fue designado para sucederle en 1754 D. Pedro Javier de Ulloa, quien se distinguiría por su entrega pastoral y generosidad. En 1762 acometía la tarea de ampliar la capilla dotándola de una espaciosa nave y una grácil fachada, rematada con una sencilla espadaña, en cuyos pináculos laterales fueron añadidas a mediados del siglo pasado las imágenes de San Antón Abad y San Martín de Tours procedentes de la desaparecida capilla de San Francisco en Mollabao. La generosidad de Don Pedro Javier y la colaboración de los vecinos quedarían recogidas para la posteridad en las actas de la Visita pastoral de 1 de Junio de 1791.

También a partir del ejercicio como párroco de D. Pedro Javier de Ulloa (1754-1795) aparecerán como pertenecientes a la capilla de San Blas la titularidad de una "Huerta del Santo" y una casa, cuyas rentas revertían a favor de la parroquia. Su labor en favor de la parroquia de San Martín de Salcedo y de sus habitantes fue extraordinaria, pues a partir de su administración consta la existencia de tres capillas en los términos de la parroquia de entonces: la de San Blas, y dos nuevas, San Francisco en Mollabao y la de Nuestra Señora del Carmen en la "Tablada".

El interior de la capilla es una prueba del buen hacer de la actual administración parroquial. Las paredes interiores han sido pintadas, se ha restaurado la imagen original de San Blas, adquirido la lámpara de hierro forjado que cuelga del centro de la bóveda y un nuevo mobiliario para la sacristía, a la que también se ha proporcionado un falso techo de madera resistente a la humedad, sustituyendo al anterior de conglomerado. Ha quedado pendiente la restauración del retablo central.

La actual administración parroquial ha querido recoger el testigo que nos ha dejado D. Pedro Javier de Ulloa y, a pesar de la actual crisis que a todos nos alcanza, continúa en el empeño de ofrecer la más cálida acogida a todos los devotos que se acerquen nuevamente a seguir el Triduo y participar en las diversas misas.

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