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Antonio Rico

Dignidad

Ponerse digno mola. Quedas como un señor. Como el otro día Joaquín Prat en "Cuatro al día" (tardes de Cuatro, tras "Todo es mentira"). Tenía una conexión en directo con Pilar Gutiérrez, franquista por la gracia de Dios, para que repitiera las barbaridades habituales. Como añadió algunas nuevas sobre el Islam y eso no se puede consentir, la despidió con cajas destempladas. "Esta tía no vuelve a entrar más", dijo muy digno.

Cuando te pones digno, levantas la barbilla y sigues tu camino sintiéndote superior. Es una sensación tan agradable, que vale la pena repetirla. Por eso da tanto gustirrinín volver la vista atrás un instante y confirmar tu desprecio. En "Cuatro al día" lo saben y ya lo tenían todo preparado. Justo después del desplante, emitieron una recopilación de barbaridades pilaristas que hizo a Prat el hombre más digno y feliz del mundo. "Me dan ganas de potar", dijo echándose las manos a la cabeza. Y continuó su camino sintiéndose superbién.

Pero también hay que saber con quién ponerse digno y con quién no. Prat sabía que con la Pilarica podía porque un par de días antes había abierto la veda Omar Montes echándola de su casa en "Ven a cenar conmigo" (viernes noche, en Cuatro). El truco está en que es divertido azuzarla para que insulte a diferentes colectivos por razón de su nacimiento, raza, sexo, procedencia, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social? menos la religión. Aprende a respetar el Islam, Pilarona. Qué suerte tienen los sentimientos religiosos que juegan en primera división mientras los demás jugamos en segunda.

Lo curioso es que nadie en Cuatro, ni en todo Mediaset, se pone digno con el propio Omar Montes. En 2017 un concursante violó en "GH" a una chica que estaba borracha y no pasó nada. En 2018, Omar animó con insistencia en "GH VIP" a un compañero para que se aprovechara de otra chica borracha ("Túmbate con ella, gilipollas. ¿No te gustan las chicas o qué, hermano?"), y ahí sigue. Tú tampoco le dirás nunca nada, Joaquín. Sabes que puede que Omar sea un hijo de puta, pero es vuestro hijo de puta.

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