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Javier Cuervo.

¡Todo mola todo a la vez!

¡Qué suerte tenemos de vivir en un mundo que da continuos motivos de alegría porque en él todo mola, una cosa y la contraria!

José Luis Martínez-Almeida llegó a la Alcaldía de la capital de España y se afanó en parar Madrid Central, el plan contra la contaminación del corazón de la villa, porque a él le molaban los atascos del tráfico y los tubos de escape. Seis meses después acoge la Conferencia contra el Cambio Climático y se pone al frente de las reivindicaciones y a la vanguardia de los cumplimientos. De junio a diciembre ha pasado de dar por terminado Madrid Central a iniciar Madrid 360 que promete sanear la atmósfera de toda la ciudad. En uno y en otro irradia energía no contaminante que no alzar la temperatura del planeta.

La cumbre del clima, que propugna la sobriedad energética, coincide con el encendido ornamental de la Navidad, que practica su derroche, y las dos cosas están genial. ¡Viva Dios en la confluencia de la celebración del nacimiento del fundador del segundo monoteísmo y de la temporada alta de consumismo! Los pastorcillos y los rebaños siguen yendo hacia la luz 21 siglos después.

El alcalde socialista Abel Caballero ha iluminado Vigo con un millón de euros más IVA en lámparas Led para animar el comercio y estimular el turismo para que acudamos a Vigo a ver la luz. Hay que dejar que Vigo sea Vigo y su alcalde el Caballero luminoso, porque lo que está logrando es que sus homólogos quieran llevarse Vigo a casa compitiendo, en justa lid y en luces Led, en gasto energético, en adoración a Jesús y en genuflexión a los comerciantes durante dos meses al año sin que se apague ni por un instante su preocupación por el planeta. El año que viene, un belén con Greta Thunberg.

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