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Próxima parada: San Caetano

Hoy volvemos a las urnas, y el resultado que se desvele esta noche marcará el campo de juego para las elecciones autonómicas del 2020

Los ciudadanos están llamados hoy a las urnas. Por tercera vez en un año. Son los cuartos comicios generales en cuatro años. El hastío de los electores ante unos políticos incapaces de llegar a acuerdos determinará el resultado electoral. La previsión es que caiga la participación, y la izquierda siempre ha necesitado una movilización superior al 70% de los votos para ganar. La campaña y los sondeos apuntan a que la cita de hoy con las urnas no servirá para despejar la gobernabilidad. ¿Iremos a unas terceras elecciones? ¿Si hay gobierno, cuánto durará? Los electores con sus papeletas imponen la necesidad de pactos y acuerdos, pero los políticos hasta ahora han sido incapaces. Por eso, hoy volvemos a las urnas, y el resultado que se desvele esta noche marcará el campo de juego para las elecciones autonómicas del año que viene.

| El PPdeG. Los populares echaron el resto en esta campaña. Como si fuera la primera vuelta de los comicios gallegos. Necesitan regresar a la primera plaza, ser la fuerza más votada, recuperar el podio perdido en abril para desde ahí marcar el juego. Confían en sumar más votos porque el PP está al alza y se prevé que la abstención se alimente con las papeletas de la izquierda. Será una victoria agridulce, pues lo más previsible es que empaten en escaños con el PSOE, pero victoria al fin y al cabo. Ellos avanzan y los socialistas, retroceden.

Entonces Alberto Núñez Feijóo podrá presentarse el martes en el pleno del Parlamento ante Gonzalo Caballero y exhibir el trono recuperado. Volver a la primera plaza no significa que el PPdeG tenga ganada la Xunta ya. Lleva diez años en el poder y el desgaste es inevitable e innegable, pero recobrar el liderazgo hoy por la noche le permitirá un chute de energía de cara a la larga campaña de las autonómicas. Si se repite el resultado del 28-A, entonces pintan bastos para el PP gallego.

La metedura de pata, seguramente intencionada, y no fruto de un calentón verbal, de Miguel Tellado, invitando a las bases a robar papeletas de VOX de los buzones de los vecinos saca a la luz el temor y el nerviosismo del PPdeG ante sus rivales del centroderecha. El hundimiento de Cs, esperado en Galicia y en España, debería favorecer al PP, pero los votos de Albert Rivera parecen escapar hacia la papeleta de Santiago Abascal. Eran votantes originariamente del PP, ¿volverán algún día al redil?

De cara a los comicios autonómicos de 2020, el PPdeG se queda sin potenciales sociales en los que apoyarse si pierde la mayoría absoluta. La previsión es que Cs no vuelva a lograr representación y a a día de hoy lo más probable es que Vox tampoco entre. Además, en esta campaña, el secretario general Javier Ortega Smith, en una visita fugaz a Ourense, adelantó que su objetivo no es sostener a Feijóo en la Xunta, sino echarlo, pues lo compara con los nacionalistas por su apuesta por el trilingüismo en las aulas y su defensa del Estado de las Autonomías.

| El PSdeG. Hay juego de cara a las elecciones autonómicas, pero al PSdeG la repetición electoral decidida en Moncloa no le ha venido bien. En abril lograron la hazaña de superar por primera vez al PPdeG, y desde esa posición iniciar el asalto a San Caetano. Hoy pueden dar un paso hacia atrás, pero si empatan en escaños con el PP aún pueden agarrarse a esta situación de igualdad para 'vender' su resultado.

Los socialistas gallegos confiaban tras el 28-A que la ola de Pedro Sánchez les llevase hasta la Xunta, pero la ola se ha desdibujado y ha perdido fuerza. Necesitan confiar en sus propias energías porque Madrid no siempre suma. Lo previsible, aunque el escenario electoral es volátil, es que el PSOE repita como el partido más votado y que sea quien tenga opciones de formar gobierno, pero qué lo haga, con quién y la estabilidad que tenga ese Ejecutivo determinarán si es un empuje o un freno para el PSdeG en la carrera hacia la Xunta.

| Galicia En Común. La coalición de Unidas Podemos puede mantener su representación en Galicia, dos escaños, que en 2016 eran cinco. No es un mal resultado, dada la irrupción de Más País, que en Galicia podría quedarse sin representación y porque aún colea su escisión de En Marea. Incluso no es descartable que logre un tercer diputado. Sería por A Coruña.

Pensando en las elecciones autonómicas urge que se aclaren. Han de elegir nombre (¿Galicia En Común o Grupo Común da Esquerda o inventarán uno nuevo?) y líder, porque todo partido necesita un referente, o al menos candidato a la presidencia (¿ Yolanda Díaz o Antón Gómez-Reino o hay un tercero en discordia?). También deben acordar si son una pareja, forman trío o van en grupo (¿Anova será el barniz nacionalista de la alianza de Podemos y EU?).

En cuatro años, pasaron de ser la alternativa al PPdeG a ser, igual que en Madrid, el eventual socio de Gobierno del PSdeG en la Xunta. ¿La En Marea de Luís Villares se retirará, como ya ha hecho el 10-N, o será un competidor que pueda robarle votos?

| Bloque. La formación frentista acaricia su regreso al Congreso, en el que lleva ausente cuatro años, y del que fue desalojado por los votantes tras veinte años de representación. Su vuelta a la Cámara Baja sería todo un golpe de efecto de cara a las autonómicas. En abril, logró duplicar votos con respecto a 2016, pero no consiguió escaños. Ahora está más cerca. A Coruña podría ser la provincia que le brinde el billete a Madrid.

Es su momento. El declive del rupturismo deja a votantes nacionalistas a la intemperie, que pueden regresar a la casa del nacionalismo. Si pese a esta horfandad, la formación de Ana Pontón repite en el exilio será un varapalo para una formación, cuya remontada empieza a ser muy lenta.

| Ciudadanos. Los sondeos apuntan al hundimiento de Cs y Galicia no permanecerá ajena al declive, sobre todo porque en esta comunidad creció por el empuje de la fuerza a nivel estatal, no porque en la comunidad tuviera una gran implantación y una estructura organizativa que pudiesen paliar el efecto de los cambios de criterios dictados por Albert Rivera.

Si los sondeos no se equivocan puede perder las dos actas logradas en abril. Sería volver a empezar en una comunidad, que siempre se le ha resistido. La peor noticia para el partido naranja es quedar fuera y ver como avanza el partido de Santiago Abascal. ¿Por qué ellos con un discurso más antiautonomista lo logran y Cs, no?

| Vox. Los sondeos no dan representación a Abascal en Galicia, pero la semana de campaña ha favorecido a Vox con sus líderes en horario de prime time lanzando su discurso, sin nadie que les desmienta. Puede convertirse en la tercera fuerza del Congreso, dejando atrás a Unidas Podemos y Ciudadanos, y entonces no es descartable que se haga un hueco en Galicia. ¿Los responsables? El PSOE por haber alimentado a un partido que podía dañar a su rival, igual que hizo el PP en su momento con Podemos. Y PP y Cs por haber llegado a acuerdos con ellos, y así blanquearlos. ¿Si los partidos pactan con ellos por qué no pueden los electores votarles?, pensará más de uno.

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