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Carmen Pérez Novo.

Consecuencias vacacionales

El tiempo de ocio como problema

Ya estamos en otoño. Y, en líneas generales, ha finalizado el período vacacional. Un año más, ha terminado ese tiempo libre, supuestamente ideal, utilizado para descansar, reponer fuerzas y borrar momentáneamente la incómoda y pesada monotonía. Muchas personas se habrán incorporado de nuevo al trabajo, sin ningún tipo de problemas. Pero, en otros muchos casos, seguramente la cosa no estará siendo tan sencilla. Algunas, quizás, estarán teniendo serios problemas de pareja. Lo dicen las estadísticas. Una cuarta parte de las separaciones se producen al finalizar los meses de verano, por eso de que la convivencia intensa experimentada durante las vacaciones, puede hacer saltar por los aires la saturación que producen las expectativas frustradas ¡Muy fuerte! Y el asunto no termina aquí. Desde hace unos años, se está hablando del "síndrome posvacacional": estado de apatía, labilidad emocional, cansancio, tristeza, mal humor... Pero el tema va mucho más allá, y ahora se empieza a decir que todos estos síntomas, se pueden iniciar en plenas vacaciones ¿Qué no se lo creen? Pues fíjense que, incluso, la han llamado "depresión de la tumbona". Nombre raro sí que le han puesto, pero no se asusten. Se cura con relax. La prevención, sin embargo, es más difícil, al menos a juzgar por las complicadas causas que la producen: atascos, retrasos y cancelaciones en los medios de transporte, overbooking, la constante presencia de los niños, y de la pareja, el calor, las broncas, las picaduras de mosquitos, los atracones de comida, los excesos de bebida,...

La verdad es que son muchas las personas que se pasan todo el año ahorrando para tener unos días que les permitan cortar con todo, inventar una opción distinta a la cotidiana y pasarlo bien a toda costa. Y hasta qué punto. Si hace falta, corriendo riesgos. ¿Que a qué riesgos me estoy refiriendo? Pues verán como se quedan atónitas y atónitos cuando se lo diga: según las encuestas, el 80% de las mujeres heterosexuales no toman en consideración la anticoncepción al organizar las vacaciones. Señoras y señores, después de leer estos extensos y pesimistas datos, y de haber reflexionado sobre ellos, ¿no les parece que las consecuencias de esta decisión, sí que ya puede, por sí sola, llegar a estropear el tiempo de ocio y la relación de pareja?, ¿les parece exagerado si concluyo este artículo diciendo que el periodo vacacional puede llegar a constituir un grave problema para la salud?

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