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Breve visita a un Marín irreconocible

La comparativa entre la realidad actual con las imágenes de las fotografías de hace un siglo fue, para el grupo de chavales, y me atrevo a decir que también para los docentes que nos acompañaban, toda una experiencia. Asomarse a la miniplazoleta del Museo y mostrar la foto del muelle al que allí mismo atracaban los "xeiteiros" con pescado para las fábricas de conserva que estaban donde hoy solo hay una explanada, de momento inútil, fue un ejercicio de imaginación casi insalvable, como lo fue también tratar de hacerles ver en el edificio de la ferretería "El Priorato", la verdadera imagen del convento de los frailes de Oseira. Y mostrarles en b/n, el perdido estuario del río Lameiriña intentando explicarles que sobre él hoy está el mercado, un montón de edificios y los viales sobre los que circulan los coches sin que se vea rastro del río, fue igualmente, como en otros puntos del pueblo, motivo de asombro. Situarles la playa de la Almunia sobre la que está ahora la alameda (más o menos) o del arenal de La Mouta, fue cosa casi imposible de hacerse entender pero estoy seguro de que a algunos les ha quedado claro que los pueblos cambian, a veces como no deben, pero de generación a generación todo varía sustancialmente. Que se hagan los cambios para bien o para mal, en eso, las opiniones son subjetivas.

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