03 de febrero de 2019
03.02.2019

Neniña, ¿eso que estudias para qué sirve?

03.02.2019 | 03:56
Equipo de trabajo ASEICA-Mujer, con la científica Marisol Soengas, autora del artículo, primera por la izquierda. // ASEICA

Esta pregunta que me hizo un día mi abuelo paterno hace casi ya 25 años, la he tenido que responder, en distintos formatos y en distintos idiomas, en muchísimas ocasiones a lo largo de mi carrera: amigos, estudiantes, evaluadores, agencias de financiación, medios de comunicación...

Al principio, el porqué de mi trabajo no era inmediatamente obvio, porque mi tesis doctoral se enfocaba en un virus que infecta a un tipo de bacterias que no suponen riesgo, ni peligro para la sociedad. Pero se trataba del laboratorio de Margarita Salas, pionera en la biología molecular en España, y me permitió una formación que me abrió puertas a estancias en el extranjero y a temas más complejos. Hoy, como jefa del Grupo de Melanoma del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), la respuesta al valor de la ciencia es mucho más directa. Desde mi laboratorio hemos contribuido con nuestro granito de arena a entender cómo se inicia y progresa este tumor, con el objetivo de mejorar su diagnóstico y tratamiento. De hecho, el melanoma representa uno de los ejemplos de éxito en la investigación básica y clínica. Las células del melanoma tienen una capacidad intrínseca de diseminarse por el organismo y desarrollar metástasis a partir de lesiones de poco más de un milímetro de grosor. Hace poco más de una década, menos del 10% de los afectados con melanoma metastásico respondían a los escasos tratamientos disponibles, y la mayoría fallecía entre los 8-10 meses tras el diagnóstico. Afortunadamente, en los últimos 5 años, ensayos clínicos particularmente con inmunoterapia, han conseguido un control o reducción de las metástasis en más del 60% de los casos, con una fracción importante con respuestas muy duraderas. El entusiasmo en este campo quedó patente en la IV Jornada de Investigación Traslacional organizada por el Grupo Español Multidisciplinar de Melanoma (GEM) en el CNIO. Esta Jornada se clausuró con orgullo, porque una parte de los avances importantes en estos tumores lleva sello español.

En el Día Mundial Contra el Cáncer es importante recalcar que en la geografía española contamos además con equipos líderes en numerosas patologías malignas (leucemias, linfomas, cánceres de pulmón, mama, próstata, páncreas o vejiga, entre otros). Sin embargo, en todos y cada uno de estos tumores se avanza gracias a un esfuerzo realmente heroico de los investigadores. Las convocatorias de proyectos estatales, de las que se nutre la gran mayoría de los grupos científicos, son erráticas (no sabemos ni cuándo se van a convocar, ni cuántos fondos se van a destinar, ni siquiera cuándo se van a implementar los proyectos una vez concedidos). Perdemos capital humano joven y senior por la incapacidad ofrecer condiciones laborales e infraestructuras competitivas. La colaboración entre grupos académicos y clínicos con empresas farmacéuticas es deficiente, en parte, por políticas cortoplacistas que no benefician de forma productiva a ninguna de las partes. Y seguimos sin una Ley de Mecenazgo que facilite la filantropía. Estas no son quejas subjetivas: se apoyan en cifras confirmadas en distintos estudios, el más reciente realizado por la Asociación Española de Investigación Contra el Cáncer (ASEICA), en colaboración con la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y la Fundación La Caixa. ASEICA reclamaba recientemente unos 300 millones de euros para recuperar una mínima competitividad que nos permita recuperarnos de la caída en fondos de I+D+i de más del 40 % desde el 2009.

En la Junta Directiva de ASEICA, presidida por el laureado científico padronés Xosé Bustelo (y con numerosa contribución gallega adicional, por cierto), estamos comprometidos a mejorar la formación e integración entre científicos en el campo de la oncología, así como a visibilizar tanto sus éxitos como sus reivindicaciones. Dentro de ASEICA se han constituido dos grupos, ASEICA-Joven y ASEICA-Mujer, para tratar aspectos específicos de estos colectivos. Ambos grupos tienen, por supuesto, presencia femenina y masculina. En ASEICA-Mujer, inspirados también por la Oficina de la Mujer y Ciencia en el CNIO, nuestro lema es "Pásate a la Acción". No podemos seguir pasivos(as) ante los datos que nos recuerdan una y otra vez que el techo de cristal sigue ahí. Las mujeres seguimos sin superar el 25% de puestos de alta responsabilidad en carreras relacionadas con tecnología y ciencias de la vida.

En resumen, y volviendo a la pregunta de mi abuelo, la investigación en cáncer sirve. La razón es obvia y se resume en dos palabras: "Salva vidas". Mi abuelo lo habría entendido perfectamente, como la sociedad general. ¿Y nuestros políticos?...

*Jefa del Grupo de Melanoma del CNIO y miembro electo de la junta directiva de ASEICA, donde coordina el equipo de trabajo ASEICA-Mujer.

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