Viernes, 26 de febrero de 1965. El I Concurso-Exposición de la Camelia obtuvo una extraordinaria acogida popular. La mismísima Carmen Polo, esposa de Franco, envió unos lotes de camelias del Pazo de Meirás, que significaron la bendición del Régimen. Y el Grupo Filatélico colgó una interesante muestra de sellos de flores en el vestíbulo del Palacio Provincial a modo de bienvenida.

A partir de entonces, nunca faltó la colaboración entusiasta de los filatélicos pontevedreses, que creció en importancia y magnitud de forma pareja a la relevancia internacional del propio certamen.

Cuando tres años después volvió a Pontevedra tras su alternancia con Vigo y Vilagarcía, el Grupo Filatélico presentó una muestra de sesenta cuadros florales de trece coleccionistas locales, que incluyeron los siete únicos ejemplares dedicados en todo el mundo a la flor de las Rías Baixas.

También se editó entonces un sobre conmemorativo con la camelia impresa a tres colores, y la Dirección General de Correos y Telégrafos concedió un matasellos especial a la oficina postal allí montada. Estas actividades tuvieron continuidad en las ediciones sucesivas.