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Ceferino de Blas.

La historia de los Valladares

Si se pregunta a los nuevos vigueses que cuenten lo que sepan sobre los Valladares, las respuestas tal vez sean frustrantes. Dirán que existe una parroquia y una céntrica calle en la ciudad con ese nombre, y un abad que fue uno de los caudillos de la reconquista. Poco más.

Las generaciones anteriores estaban más familiarizadas con el apellido, porque los historiadores, desde Taboada Leal, se han ocupado de esta familia viguesa que residió en el palacio Cambón, que es la actual sede del Parque Nacional de las Islas Atlánticas, entre las calles de la Oliva y la Palma.

De la larga lista de integrantes, sobresale la figura del obispo Diego Sarmiento de Valladares, al que se refieren Vesteiro Torres y José Espinosa, desde una doble perspectiva. El primero se fija en su vertiente de Inquisidor General y, el segundo, en su sapiencia. ¡Un vigués, el más sabio de su tiempo!

Contaba el profesor Eduardo Pardo de Guevara que, entre los linajes de Galicia, destacan siete u ocho títulos, comenzando por los condes de Lemos. Tras ellos figura un segundo pelotón de aristócratas, en el que aparece el marquesado de Valladares, concedido en 1675, por servicios prestados al rey Carlos II. Quien primero ostentó el título nobiliario fue Luís de Valladares Meira y Sarmiento.

Aunque la casa, que fundó Payo Suárez de Valladares, es muy antigua: hunde las raíces en el siglo XII. Y antes que marquesado fue señorío sobre el coto de su nombre.

Del linaje del apellido se ha historiado, y existen textos monográficos, como el de Felipe Castro Pérez: "A Casa de Valladares: formación e evolución do patrimonio dunha familia dominante na Pontevedra do antiguo réxime".

Pero faltaba el gran libro "biográfico" que abarcara todo el periplo hasta la actualidad. Y ha llegado.

Después de un trabajo de investigación de más de diez años, de bucear en una veintena de archivos, el actual marqués, Ignacio Pérez-Blanco y Pernas, decimocuarto en el título, acaba de publicar la obra, en dos tomos: "Un viaje por la Historia de Galicia. Del Señorío al Marquesado de Valladares".

Es un repaso a la vida de Vigo, Galicia, y de las peripecias en que se ha visto envuelta la familia por el mundo.

El apellido está inmerso en episodios muy reconocibles, desde el Valladares que se enfrentó a Pedro Madruga, al que asiste a la paz de Pavía, o el que interviene en la anexión de Portugal, en tiempos de i Felipe II.

Hay un virrey de Nueva España, que se casa con una descendiente de Moztezuma, y al regresar a Galicia con la escuadra de la plata participa en la batalla de Rande.

Otro se posesiona de Castrelos por matrimonio con la propietaria del pazo. Así conectan con los Quiñones de León, que lo ceden en propiedad a la ciudad, avanzado el siglo XX.

Son los Valladares que llevan a Vigo a la gran historia y recrea Ignacio Pérez-Blanco.

La casa de Valladares es una pieza cardinal en el devenir de Vigo y hacía falta que se describiera con el rigor y la amenidad necesarios para que trascendiese el ámbito de los estudiosos, y fuera accesible a todos los vigueses.

La obra del último representante de la saga viene a ampliar la enorme bibliografía que existe sobre Vigo, que no deja resquicio a quienes pretenden minimizarla. Y restaura uno de los apellidos más influyentes del entorno.

Las generaciones veteranas, pero sobre todo los nuevos vigueses, tienen la oportunidad de ilustrarse sobre uno de los apellidos que más intervino en la historia de su ciudad. Y entretenerse con la cantidad de episodios que protagonizaron por el mundo. Les basta con leer la obra de Ignacio Pérez-Blanco.

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