26 de abril de 2017
26.04.2017
tribuna del lector

El fenómeno "alumni" de la Universidad de Vigo

26.04.2017 | 01:31

El movimiento alumni, generado con motivo de agrupar y estrechar las relaciones de la Universidad con el mundo social, cultural, empresarial y político -a través de los egresados de las distintas universidades españolas-, es relativamente reciente y significativo en el campo académico español. Nació a través de las distintas asociaciones de antiguos alumnos universitarios de colegios, facultades, institutos de enseñanza, centros de investigación y academias, a finales del pasado siglo, formando hoy el movimiento una federación de asociaciones que llevan la marca Alumni España.

Es en la década de los años 90 cuando se inicia con fuerza el proceso de conocimiento, confluencia y ordenación de egresados a través de sus respectivas asociaciones, integradas no solo por antiguos egresados sino también por amigos que desean cumplir su propio ideal de hacer la universidad prestigiosa, potente y grande.

La asociación de Vigo, como la mayoría de las mas de 40 que hay en España, no tiene los veinte años de antigüedad, si bien las de Salamanca y la privada de Navarra ya van por el medio siglo. La de Vigo se verá potenciada con la creación de un Observatorio de Egresados, constituido recientemente con el beneplácito y el respaldo económico del Consello Social de la Universidad, para fidelizar, identificar, localizar y seguir los avatares y la proyección personal de los varios miles de egresados con que cuenta ya nuestra máxima casa de estudios.

Esta fidelización, identificación y censo había sido interesada por Alumni UVIGO en cumplimiento de uno de sus objetivos previstos en sus Estatutos. Será realidad cual su existencia en las centenarias universidades anglosajonas, que disponen de oficinas ad hoc, con personal permanente y dedicación particular a estos menesteres.

Las asociaciones en el mundo anglosajón ( societies, fraternities, sororities) -a mayores de las oficinas propias de la Universidad-, se mueven organizando frecuentes eventos sociales, publican noticieros y magazines, colectan fondos, crean premios, becas de investigación, fortalecen las bibliotecas, los medios técnicos, proporcionan a sus miembros una variedad de servicios y beneficios, foros para nuevas amistades y negocios, relaciones con gentes de las mismas inquietudes, ayudan a mantener conexiones de la institución educativa con los compañeros graduados que ocupan puestos relevantes en el mundo económico, político y empresarial. Forman parte de ellas no solo los egresados de la Universidad sino también los self made men, que no asistieron pero que quieren dar a la sociedad, como benefactores - filántropos y mecenas- su propia contribución.

Esta cultura, que recientemente se ha venido creando conforme el bienestar y el nivel de vida de nuestra sociedad se ha incrementado, ha comenzado a florecer -y vendrá a más-, porque el nuestro es ya otro mundo, donde los patrones sociales han cambiado o están cambiando aceleradamente el producto universitario -tan alejado de la corrupción de costumbres de otros sectores-, se reconoce como deseable, positivo, reconstituyente, y en términos económicos, fundamento notable del incremento nacional del PIB.

En la Europa continental las asociaciones de alumni son cada vez mas populares en tanto en cuanto las universidades reciben cada vez menos dinero de los gobiernos y dependen mas de la colaboración y ayuda de la sociedad civil -a la que pertenecemos todos-, del mundo empresarial, de los verdaderos tycoons -cual lo vemos con los sobresalientes ejemplos de Amancio Ortega donando 17 millones de euros a la sanidad galega para la lucha contra el cáncer (FARO DE VIGO, 23.10.2015), y recientemente 300 millones de euros para equipos de última tecnología médica-. Exploraciones científicas -como la misión viguesa a la Antártid- incrementan el prestigio internacional y la marca España, con mas voz en las reuniones y distribución de fondos internacionales.

Los alumni, identificados, clasificados, localizados, se erigen como compañeros que mantienen especiales lazos de afecto, identidad y pertenencia al "alma máter", que a su vez los aprecia, los reconoce y premia, en especial cuando esta devoción se manifiesta otorgando ayudas, subvenciones y hasta herencias y legados, como ya han comenzado a aflorar hacia la universidad.

La Universidad de Navarra cuenta además con agrupaciones territoriales en toda España, como la de Cambridge en todo el mundo. La de Vigo habrá de conectar con los egresados naturales de los países americanos de nuestra progenie, como lo viene haciendo Salamanca, que el próximo año cumplirá su 800 Aniversario, modelo que fue para la creación de las muchas universidades americanas del tiempo de las colonias.

Los egresados tienden, pues, a poner puentes entre el talento universitario y la empresa. Los ya situados en el mundo profesional, empresarial, administrativo, apreciando la calidad de la enseñanza recibida, favorecen la empleabilidad de los recién egresados donde ellos se formaron, creándose así un flujo de comunicación y afecto que fomenta la inserción laboral de los recién titulados.

Las redes sociales contribuirán a fomentar estos cometidos (Google, Facebook, Linkedin). Las asociaciones de alumni seguirán brindando a sus miembros contactos directos y de calidad con profesionales y empresarios influyentes en compartir intereses comunes.

Mucho se espera del Observatorio de Egresados de la Universidad de Vigo, recién creado para lograr el desarrollo y éxito de la inserción laboral de los mismos y la actividad permanente de flujo recíproco que mantenga vivos los lazos con la institución que los formó, abocada a permanecer para siempre una vez creada y ser bien regida para la ciencia, la cultura, la investigación y el bienestar general de la sociedad.

* Presidente de la asociación Alumni Universidad de Vigo

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