Avecilla insiste en que los expertos del montepío siguen inquietos por el desgaste de una parte de la Xunta, especialmente castigada por la estrategia del rojerío que consiste en agitar la calle y provocar la apariencia de que todo está peor de lo que está. Y. además, buscan algún remedio -que no sea el retoque del gabinete, por el momento- a lo que se considera oficialmente solo cansancio personal de algunos/as poncios, que se percibe fuera y alienta en cierto modo a los platafórmicos que organizan los líos. Yes.

En ese marco encajaría lo que los más críticos llaman inacción, o falta de respuesta adecuada, en problemas que se dan desde hace tiempo en varios puntos. Uno de ellos, el follón de Sanxenxo. en el que hasta la alcaldesa Catalina se ha puesto del lado de los vecinos revoltosos contra la Xunta. Por cierto, alguien cambió el grito habitual de protesta, y ahora es, allí, "manos arriba, esto es un atraque", en alusión a lo de Portos, que para una que hace, la lía. Uyuyuy.

Pero no todo va de algaradas. A avecilla le consta que cada día son más los que advierten -en la corte caetana- de las consecuencias perversas que puede tener en el sur la pasividad -hay quien habla incluso de simpatía- de algunos de sus pajes hacia la actitud del lobby del norte contra el pacto de Vigo, que se agudiza cuanto menos falta para la xuntanza final. Y es una actitud que rebasa el localismo -herculino- para alcanzar lo que podría definirse ya como pura, dura y simple manía. ¿No?

Por cierto, Anacleto, que como todos los agentes secretos que se precien a veces acude a lo que Felipe -González, ofcourse- llamó los sótanos del poder, oyó a uno de sus habitantes -que trabaja para el mando- aludir a una presunta maniobra interna en el Pepé. Estaría en marcha y consistiría en forzar una ruptura del prepacto para acusar a Abel de ello. Y, de paso, dejar como un pardillo a Chema en favor de otro perfil, grato al lobby del norte al que ayudó mucho y que ahora le devuelve los favores. Suena raro, sí, pero muchas peores maniobras hicieron ya los de arriba. ¿Capisci?