20 de abril de 2009
20.04.2009

Maticen ustedes, por favor

Juan José Millás

20.04.2009 | 02:00

De "salida laboral" calificó Convergencia Democrática la aceptación, por parte de Ignasi Guardans, de la dirección del Instituto de la Cinematografía. La expresión, en el contexto en el que fue pronunciada, poseía una evidente carga peyorativa. Parecía de un lado como si Ignasi Guardans (militante, por cierto, de ese partido) hubiera aceptado el encargo de Ángeles González-Sinde porque necesitaba ganarse la vida, pero parecía sobre todo que el hecho de trabajar para ganarse la vida fuera, desde el punto de vista de los dirigentes de su propia formación política, una vergüenza digna de menosprecio. Guardans quedaba reducido de este modo a la figura de un menesteroso necesitado de un salario para salir adelante.

En el momento de escribir estas líneas nadie ha rectificado esa expresión de señorito franquista de toda la vida. Es posible, no sé, que los dirigentes de Convergencia Democrática pertenezcan a esa clase de ricos a los que el hecho de trabajar les parezca humillante, pero deberían ocultarlo, coño, sobre todo en estos momentos tan difíciles para el proletariado. Desconozco la situación personal de Ignasi Guardans, no sé si es rico, pobre o mediopensionista. Pero si fuera lo que parece, es decir, un tipo de clase media que ha de buscar una salida laboral cuando se queda sin trabajo, me parecería perfecto. Es lo que llevo haciendo yo toda la vida, buscando entradas o salidas laborales con las que ir tirando. Si además de proporcionarme un salario, el trabajo que me ofrecen me gusta, miel sobre hojuelas.

Todo parece indicar que a Guardans, por su biografía, le viene como anillo al dedo la dirección general de la que se ha hecho cargo. Desarrollará un trabajo que le apasiona por el que recibirá un salario que le permitirá vivir bajo techo y salir a cenar los sábados. No acaba uno de ver lo que hay de malo en todo esto. No entiende uno por qué ese tono de desprecio. Quizá les da pena que no sea un rentista, que no obedezca a la caricatura del señorito andaluz de toda la vida. Lo curioso es que Convergencia Democrática es un partido catalanista. En fin, en fin, qué lío. A ver si matizan y nos enteramos de lo que quisieron decir.

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