08 de julio de 2008
08.07.2008

Un Felipe con faldas

08.07.2008 | 02:00

Como era de esperar, el 37 Congreso del PSOE concluyó con la consagración del poder absoluto de José Luis Rodríguez Zapatero, aquel cervatillo tierno, inseguro y juvenil ("Bambi" le llamó Alfonso Guerra), que se ha convertido, por méritos propios, en el macho dominante de la manada. Detrás de él aparece en el escalafón, don Pepiño Blanco, el bachiller que más alto ha llegado en la política española. Y en el tercer peldaño del podio tenemos a doña Leire Pajin, una señora de 31 años, la edad que tenía el compañero Felipe González cuando accedió a la Secretaría General durante el congreso celebrado en la localidad francesa de Suresnes, allá por el año 1974. La nueva secretaria de organización de los socialistas (ojitos vivos y achinados, cejas elevadas, nariz respingona, morritos gruesos y mentón voluntarioso) es una replica perfecta del ex presidente del gobierno. Y casi podríamos decir de ella, al primer golpe de vista, que es un Felipe González remozado, con faldas y melenita corta. El parecido es asombroso. El ascenso de la señora Pajin, el rejuvenecimiento de los cuadros, la ampliación de la cuota femenina y la abundancia de caras nuevas, le hizo decir a Rodríguez Ibarra que "no podía dejarse el partido en manos de bebés", olvidando que él llegó a cacique extremeño aproximadamente a los mismos años. Suele ocurrir en todas las agrupaciones humanas (y aún también en los corrales) que cualquier proceso de renovación de la cúpula dirigente suscita gruñidos y enfurruñamientos entre los veteranos. Otra cosa bien distinta es constatar si el PSOE ha renovado, en alguna medida, sus criterios políticos respecto de las verdaderas cuestiones de fondo; es decir sobre el modelo económico y el reparto de la riqueza que genera el trabajo. Lo que explicó el señor Zapatero sobre la existencia de una política económica de izquierdas y otra de derechas, no pasa de ser un bonito juego de palabras. Sobre todo, en un país, como el nuestro, que pertenece a la OTAN y a la Unión Europea. La preeminencia del capital sobre el trabajo ni se discute y lo único que está en juego son los porcentajes de compensación social que se pueden instrumentar en cada momento para aliviar tensiones peligrosas Y el que quiera algún programa de mano para saber el argumento de la película, ahí tiene las nuevas directivas europeas sobre la semana laboral de 60 horas y sobre el control policial de la emigración. Lo que sí ha de reconocerse es que, el PSOE "renovado" que empezó a dirigir en Suresnes Felipe González (con la tolerancia del franquismo declinante, la financiación alemana y la dirección estratégica norteamerican), supo crear una organización poderosa y bien adaptada a las aspiraciones de cambio de la sociedad española. Ahora mismo, aglutina la corriente mayoritaria del socialismo sentimental, ha integrado a valiosos elementos del aparato comunista que contribuyó a destrozar (igual que el PP), y, sobre todo, reparte mucha nómina. Esto último es fundamental. Un partido que aspira a alternarse en el poder con la derecha tiene que ofrecer buenas oportunidades de lucimiento a las personas con ambición de mando y protagonismo público.

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