Cuenta la radiocostera, que ya se sabe que emite en ondacorta, que hay preocupación en el Puerto.

Y es que resulta que lo de Bouzas no va al ritmo que sería de desear y que no va a dar tiempo a inaugurar la primera piedra antes del 27 de mayo. Disque aunque se apure al máximo la Declaración de Impacto Ambiental, la envergadura de la obra prevista obligará a publicar la actuación en el DOCE y ahí los plazos son los plazos y no hay tu tía, por lo que va a ser casi imposible adjudicar. Y otro tanto pasa con la fantasía Beiramar y lo de Abelandia que, ya saben, se encuentra actualmente en plena fase de descartes no precisamente filosóficos.

Es decir, que los grandes proyectos se van a quedar en el papel, cosa, por otra parte muy de Vigo y, si salen, estarán a punto de caramelo para el otoño.

Claro que siempre quedará lo de la conexión del colector de Colón con el mar, que se supone que ahí no hay problemas y merece un corte de cintas por todo lo alto...

... y que en Semana Santa puede haber oleada de encuestas

A punto de iniciarse el sprint final de cara a las municipales, en los partidos políticos hay nerviossss porque están a punto de salir del horno las últimas encuestas. Dicen que los del PSOE tendrán una antes de Semana Santa con la inquietud de saber si el resultado se sabrá en la semana de pasión o en la de gloria.

Y lo mismo le pasa a los demás en danza, porque digan lo que digan, para ellos, las encuestas son las encuestas.

Sobre la vallas que estiranyencogen, igual que aparecieron, desaparecieron...

El que tampoco se ha resuelto es el misterio de las vallas que un día aparecieron por arte de birli birloque en la calle Torrecedeira, acotando el aparcamiento en un tramo de acera.

Fueron encogiendo en función de las necesidades de la gente para aparcar hasta que del mismo modo que alguien las puso, se las llevó sin que se sepa para qué...