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Piragüismo

Germade y Arévalo, un valor seguro

El K4 500 del cangués y el betanceiro consigue la medalla de bronce superado por Alemania y Australia | Los dos palistas se suman a Cal y Misioné como únicos gallegos con más de una medalla en su carrera

El K4 español, en
pleno esfuerzo.  | // EFE

El K4 español, en pleno esfuerzo. | // EFE

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Juan Carlos Álvarez

Juan Carlos Álvarez

VIGO

No le falla el piragüismo a España, inquieta por lo exiguo de su recolecta olímpica a tres días de que el fuego sagrado se apague. Lleva décadas acudiendo al rescate y con los palistas gallegos en un papel protagonista. El K4 500 del cangués Rodrigo Germade y del betanceiro Carlos Arévalo conquistó una medalla de bronce para confirmarse como el gran referente del piragüismo español, su valor más fiable. Una exigua diferencia con Alemania (siempre imperial pese a las dudas que dejaron en la primera eliminatoria en la que se les vio algo apurados) y con Australia evitó un premio más grande, pero España cumplió con lo que se esperaba de ellos.

Aunque no pudo conseguir el oro ansiado con la embarcación estandarte del piragüismo nacional y se tuvo que ‘conformar’ con el bronce, Craviotto pasa con letras de oro a la primera página ahora ya en solitario al sumar su sexta medalla olímpica.

El K4 español, subcampeón olímpico en Tokio 2020 a muy poca distancia de los alemana, soñó una vez más con el oro, pero acabó cediendo al habitual empuje final de los germanos y a una embarcación australiana que ya se había postulado al podio en las semifinales en las que habían superado a los españoles y enviado un aviso.

Nervios germanos

Tras las semifinales, en las que el barco español pasó como tercero de su serie después de los ‘aussies’, que batieron el mejor registro olímpico con 1:19.22, y los serbios, en la final se daban cita todas las grandes aspirantes.

Los germanos parecieron acusar el nerviosismo. Forzaron una salida nula, con lo que se incrementaba la tensión y se transmitió la impresión de que nadie estaba muy convencido de lo que podía suceder. España aprovechó, en la puesta a punto nueva, para mandar de entrada y al paso por el ecuador hasta con cierta claridad. Alemania, tras su nulo, salió mucho más tranquila, sin ganas de accidentes que frustrasen su historia.

El K-4 500 español buscará subir al podio en los Juegos Olímpicos de Paris 2024.

El K-4 500 español buscará subir al podio en los Juegos Olímpicos de Paris 2024. / ÁLVARO DÍAZ / AFP7 / EUROPA PRESS

En cambio, llegó la habitual reacción del barco teutón. Max Rendschmidt, Max Lemke Jacob Schoff y Tom Liebscher-Lucz incrementaron el ritmo junto a los australianos Riley Fitzsimmons, Pierre van der Westhuyzen, Jackson Collins y Noah Havard hasta acabar por rebasar a España.

Alemania fue la más fuerte en un final tremendo en el que, con un crono de 1:19.80, aventajó en tan solo cuatro centésimas a Australia, mientras que el K4 español supo minimizar los daños y amarró el bronce con 1:20.05, su segunda medalla consecutiva, para encumbrar a Craviotto a la cima en solitario del deporte olímpico español.

Hito histórico

Germade y Arévalo, por su parte, se convierten en el tercer y cuarto deportitas gallegos que consiguen más de una medalla olímpica a lo largo de su vida. Hasta el momento solo se habían subido al podio en más de una ocasión David Cal(cinco veces entre Atenas 2004, Pekín 2008 y Londres 2012) y Luis Ramos Misioné (podio en Montreal 1976 y Moscú 1980). Los cuatro que lo han conseguido son piragüistas demostrando el enorme peso que este deporte tiene en la comunidad.

Las medallas de los dos palistas significan que Galicia alcanza los 25 medallistas a lo largo de su historia. Catorce de esos metales han colgado del cuello de los piragüistas: cinco de David Cal, dos de Misioné, Germade y Arévalo; y uno de Carlos Pérez, Cristian Toro y Teresa Portela. Desde 2004, año en el que se produjo la explosión de David Cal, el piragüismo gallego ha sido capaz de colocar siempre a alguno de los suyos en el podio olímpico.

Seis ediciones seguidas disfrutando de ese pequeño momento de felicidad que este año ya han garantizado tanto Carlos Arévalo como Rodrigo Germade. La cuenta puede que no se detenga ahí porque Galicia aún lanzará en las próximas horas nuevas opciones de estar en las medallas del piragüismo. Por un lado está Antía Jácome que hoy se juega las medallas en el C2 500 junto a María Corvera y mañana hará lo mismo en la prueba individual sobre 200 metros. La pontevedresa comprobó ayer de primera mano que la pelea va a estar complicada porque el nivel de las rivales, sobre todo en el C1, son de enorme complejidad. Sus sensaciones fueron muy buenas, pero también se vio que la nómina de rivales es cuantiosa en ambas distancias.

La otra opción gallega se produce hoy porque regresan a las aguas del canal Rodrigo Germade y Carlos Arévalo que forman uno de los dos K-2 que presenta España en la competición. Superaron la primera ronda con solvencia y hoy les corresponde disputar las semifinales (van a ser muy caras) y si todo sale bien a mediodía les llega el momento de participar en la final en la que, si tienen un día luminoso, podrían estar en la pelea por engordar su palmarés y también el del piragüismo gallego. De todos modos estos Juegos ya casi están amortizados para Galicia que una vez más vuelve a disfrutar de un papel protagonista en el canal olímpico.

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