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Piragüismo

Aldán vibra con sus olímpicos

Alrededor de 150 personas celebran la medalla de Rodrigo Germade y el diploma de Teresa Portela en el club que los vio nacer

“Sentimos un infinito orgullo”, asegura la alcaldesa, Araceli Gestido

Así se vivió el bronce de Rodrigo Germade en Cangas

Pablo Hernández Gamarra

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Cangas

Cangas siempre acude a su cita. Desde Sydney 2000 cada cuatro años se engalana para empujar desde la distancia a sus olímpicos. Así ha sido en los seis Juegos anteriores, en una estampa que ayer se repitió con París en el horizonte –y en la pantalla instalada en el Club de Mar Ría de Aldán– y con Rodrigo Germade y Teresa Portela como ídolos de las cerca de 150 personas que se concentraron para empujar desde la distancia los dos K-4 en los que ambos competían.

Desde el concello cangués trasladaron la retransmisión del salón de plenos a territorio olímpico, a escasos metros de la estatua de Teresa Portela, del paseo Carlos Pérez y de la Plaza de los Olímpicos. ¡Qué mejor lugar para disfrutar de una jornada que se antojaba histórica!

La prolífica cantera del Ría de Aldán –club en el que comenzaron tanto Germade como Portela, ahora ambos en el UCAM Murcia– ya tomaba posiciones en la sala del gimnasio antes del inicio de la prueba. Entre el público, la alcaldesa de Cangas, Araceli Gestido, y la edil Iria Malvido, y por doquier banderas olímpicas, de España y de Galicia. Todo estaba listo, y hasta la regata de C-2 500 fue el perfecto aperitivo para afinar las voces y gritos de ánimo, con el público coreando el “¡España, España!” mientras Diego Domínguez y Joan Andoni Moreno lograban la medalla de bronce.

Autoridades, canteranos del Ría de
Aldán y aficionados posan en Aldán
tras las pruebas de Teresa Portela y 
Rodrigo Germade.   | // PABLO HERNÁNDEZ

Autoridades, canteranos del Ría deAldán y aficionados posan en Aldán tras las pruebas de Teresa Portela y Rodrigo Germade. / PABLO HERNÁNDEZ

Unos minutos para la recuperación y de nuevo a la batalla. Las imágenes apuntaban ahora a la prueba de K-4 femenino y la locura se instaló en el club cangués. Aplausos y gritos de “¡Teri, Teri!” elevaban los decibelios hasta niveles insospechados, y la euforia se mantuvo en el inicio de la regata. Pero al paso por los 250 metros la tripulación española iba quinta y eso cayó como un jarro de agua fría. Instantes de silencio antes de reiniciar los ánimos y de dar el empujón final. Sexta posición, pero ovación cerrada para una Portela que es santo y seña de este club.

Los aficionados 
 siguen las 
evoluciones 
de Germade 
y Portela.   | // PABLO HERNÁNDEZ

Los aficionados siguen las evoluciones de Germade y Portela. / Pablo Hernández Gamarra

Faltaba por salir al ruedo Rodrigo Germade, que dio sus primeros pasos en el Ría de Aldán y después pasó al Náutico. Y aún pudo regresar posteriormente, como recordó Gustavo Marcelino, presidente del Ría de Aldán, que intentó ficharlo cuando asumió el cargo. “Pero entonces le llegó la oferta económica del UCAM Murcia y con eso no podíamos competir”, manifestó. Para Germade, de la parroquia de Darbo, tampoco tienen secretos las aguas de la ría de Aldán.

Apoteosis por el bronce de Germade

Deseoso de éxitos, los jóvenes aficionados volvieron a incrementar decibelios para animar a su paisano. Fue otro ensayo, porque la salida nula de los alemanes dio unos momentos de respiro para calmar los nervios y afinar nuevamente la voz. Y arrancó de nuevo la prueba, Lo hizo con los españoles poniendo proa hacia la victoria mientras el improvisado auditorio del club cangués se venía abajo al ver que al paso por los 250 metros mandaban los Craviotto, Arévalo, Cooper y Germade. El bronce final se acabó celebrando como un oro.

La regidora canguesa, Araceli Gestido, manifestó que “solo llegar aquí ya es de campeones, así que hay que celebrarlo. Sentimos un infinito orgullo”.

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