La llama tricolor (azul, roja y verde) del movimiento paralímpico iluminó el cielo de Tokio durante la ceremonia de apertura de los Juegos Paralímpicos. La gala se abrió con un desfile que contó con la presencia de 162 países. Son tres más que en Río, incluidos Paraguay, Bután, Maldivas y las islas caribeñas de Granada y San Vicente y las Granadinas, que debutan en el mayor evento mundial del deporte de personas con discapacidad. Competirán 4.510 deportistas, de los cuales 2.618 son hombres (58%) y 1.892 mujeres (42%) en los Juegos con mayor paridad de género de la historia.

Imagen de la ceremonia de apertura. Ennio Leanza

El equipo paralímpico español está compuesto por 142 deportistas (127 con discapacidad más 15 deportistas de apoyo). Los deportistas españoles competirán en 15 de los 22 deportes del programa. El atletismo será la modalidad con mayor representación, con 29 deportistas (22, más 7 guías), seguida de la natación (27) y del baloncesto en silla de ruedas (24). También será numerosa la participación en ciclismo (10, más 2 pilotos de tándem), fútbol-5 (8, más 2 porteros), triatlón (7, más 3 guías) y tenis de mesa (8). Y habrá participación española en remo (5, más 1 timonel), piragüismo (5), tenis en silla de ruedas (4), judo (3), halterofilia (2) y taekwondo, tiro y tiro con arco (1 cada uno). España es una potencia paralímpica mundial, pues ocupa el undécimo puesto en el medallero histórico gracias al despegue del deporte paralímpico nacional con motivo de los Juegos de Barcelona 92.

 Adiaratou Iglesias y Desirée Vila, en el estadio olímpico de Tokio, donde desfilaron.

Adiaratou Iglesias y Desirée Vila, en el estadio olímpico de Tokio, donde desfilaron.

Los primeros en desfilar ayer fueron los seis integrantes del equipo de refugiados, el nadador afgano Abbas Karimi, tres sirios (el nadador Ibrahim Al Hussein, la lanzadora Alia Issa y el piragüista Anas Al Khalifa), el taekwondista de Burundi Parfait Hakizimana y el lanzador de disco iraní Shahrad Nasajpour. La delegación afgana, que no pudo estar presente en Tokio debido a la crisis migratoria y política que está sufriendo el país tras la llegada de los talibanes a la capital, Kabul, no cayó en el olvido. El Comité Paralímpico Internacional quiso tenerlos presentes luciendo su bandera en señal de solidaridad con sus deportistas y un voluntario fue el encargado de desfilar con ella.

Los deportistas gallegos disfrutaron ayer de la ceremonia aunque alguno, como Susana Rodríguez Gacio, no asistió por cuestiones de conveniencia deportiva. “Es hora de ahorrar energías para la carrera.”, explicó la viguesa, que afronta el día 28 un paratriatlón muy exigente antes de pasarse al atletismo para competir en 1.500. Gacio ya pudo disfrutar de un evento de estas características en Río. Desirée Vila vio los anteriores Juegos a través del televisor y ayer mostró su entusiasmo en el estadio olímpico de Tokio. “Recuerdo perfectamente la inauguración de los juegos de Río. Había pasado poco más de un año de mi accidente y fue el primer contacto que tuve con el deporte adaptado. En ese momento, desde mi casa, soñé con poder estar desfilando en unos juegos alguna vez. Cinco años más tarde estoy viviendo un sueño. No me salen las palabras, solo lagrimitas porque soy muy llorona”, escribió la gondomareña.

La representación gallega figura entre los que entran inmediatamente en acción. Chano Rodríguez afrontaba de madrugada en la piscina las eliminatorias de 200 libres, la prueba que ha preparado específicamente durante el ciclo olímpico y en la que tenía más opciones de clasificarse para la final. También Jacobo Garrido iba a saltar al agua en 400 estilo. En el baloncesto en silla de ruedas, Alejos, Lorenzo y Mouriz iniciaban el torneo masculino midiéndose a la república de Corea a las 13.30 hora española.

Para la segunda jornada, el día 26, quedaba el debut de Vicky Alonso con la selección femenina ante Estados Unidos (10.00) y el segundo partido masculino ante Canadá (04.15). Y Chano, que cumple sus sextos Juegos, afrontaba a las 02.00 la eliminatoria del 100.