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Tokyo 2020 - Atletismo

El sueño del deporte gallego

De izquierda a derecha: Belén Toimil, Ana Peleteiro y Adrián Ben

De izquierda a derecha: Belén Toimil, Ana Peleteiro y Adrián Ben EFE

Ana Peleteiro, Belén Toimil y Adrián Ben compiten desde mañana en Tokio con el sueño de ser los primeros en conseguir una medalla olímpica en el atletismo, el indiscutible deporte rey de los Juegos

Dice la costumbre que los Juegos Olímpicos no comienzan cuando el pebetero se enciende ni tampoco cuando el jefe de Estado de turno los declara inaugurados solemnemente, sino cuando el primer atleta se pone en acción en el interior del estadio. No hay otro deporte que alcance su dimensión durante estos dieciséis días de absoluta locura como el atletismo y todo lo que sucede en el estadio cobra una dimensión gigantesca hasta el punto de que es habitual que de ahí salga siempre alguno de los héroes de los Juegos. La próxima madrugada se pone en marcha la competición en el silencioso Estadio Nacional, cuyas ochenta mil butacas permanecerán vacías y le arrebatará buena parte de la magia que suele acompañar esta competición. Puede que en ningún otro recinto duela tanto el silencio como en esa mole en cuya reforma se gastaron 1.300 millones de dólares. Cuesta imaginar a Usain Bolt batiendo uno de sus récords del mundo con el sonido ambiente de cuatro compañeros dando palmas y los fotógrafos ametrallándolo con sus cámaras. A esa extraño ambiente se enfrentan los atletas, lo que inevitablemente condicionará la competición.

Una de las cuentas pendientes del deporte gallego en su historia es que alguno de sus representantes sea capaz de colgarse algún día una medalla olímpica en el atletismo. Pese a la buena nómina de representantes que ha enviado a estas competiciones (sobre todo en las pruebas de fondo) nunca se ha dado esta oportunidad. En esta ocasión tres jóvenes representantes de la nueva hornada del atletismo español (más descarada y sin los complejos que en algún momento bloquearon a anteriores generaciones) tratarán de convertirse en el primer medallista gallego de la historia. Ana Peleteito, Belén Toimil y Adrián Ben acuden a Tokio con la maleta llena de ilusión y tras acreditar en las últimas semanas un excelente estado de forma. Ninguno de ellos tardará en asomar por el estadio. Mañana viernes tanto Peleteiro como Toimil disputan la calificación; el sábado será Ben quien dispute la primera de sus carreras.

Ana Peleteiro

Ana Peleteiro EFE

Lógicamente a la hora de analizar sus posibilidades parece evidente que las esperanzas gallegas en el estadio de atletismo están puestas en Ana Peleteiro, indiscutible estrella del deporte español (no solo por sus condiciones atléticas o sus resultados, sino también por la capacidad para convertirse en una marca) y una de las líderes de la selección española pese a que solo tiene 26 años.

Peleteiro hace tiempo que espantó a muchos de los fantasmas que la atenazaban en la alta competición. Hoy ha ganado en fiabilidad y seguridad. Tradicionalmente las calificaciones en las que había que madrugar en exceso eran un problema para ella porque su cuerpo tardaba en adaptarse. En Tokio ni siquiera encontrará esa amenaza y lo lógico es que no encuentre problemas para estar en una final (piden 14,40 metros o ser una de las doce mejores) donde está en el grupo de siete u ocho atletas que aspiran a acompañar a la prodigiosa Yulimar Rojas en el podio. La gallega llega con la décima marca de la temporada gracias a los 14,61 metros que saltó hace dos semanas y suponen su mejor brinco de siempre al aire libre. Ese registro solo lo mejoran la propia Rojas, la portuguesa Mamona, la brasileña Soares, la cubana Povea, las jamaicanas Ricketts y Williams, la americana Orji y la finlandesa Salminen. A la mayoría ya las ha vencido. El problema es superarlas a todas juntas el mismo día. Ese es su gran reto, el que ha alimentado en el grupo de entrenamiento de Iván Pedroso. Necesita dar su mejor versión, pero esta temporada ha demostrado que Ana ha ajustado como nadie los tiempos. Cada semana ha competido un poco mejor y ha llegado más lejos. Y eso alimenta cualquier esperanza.

Belén Toimil

Belén Toimil EFE

Belén Toimil es una de los nombres propios del atletismo español esta temporada aunque su papel en los Juegos debe ser el de intentar meterse en la final. Hay trece atletas que han lanzado más que ella esta temporada y eso da una idea del calibre de la prueba. La mugardesa ha ido pegando unos terribles bocados toda la temporada a sus registros. En el Campeonato de España en pista cubierta batió el récord de España de Ursula Ruiz y luego siguió derribando murallas. Superó los 18 metros en el Europeo, se ganó un sitio en los Juegos y su marca empezó entonces a acercarse a los 19 metros. Como si hubiese entrado en otra dimensión. Hasta 18,80 lo ha llevado recogiendo antes de tiempo los frutos al trabajo que viene haciendo en León con Carlos Burón. El técnico ha cambiado su estilo de lanzamiento (se ha pasado al giratorio) y la evolución llegó antes de lo previsto. A esto hay que añadir el cambio en su cuerpo, en los veinte kilos que perdió para volverse más rápida. Estar en Tokio hace un año no estaba en su foco y ayer lloraba emocionada al pisar el estadio por primera vez.

Adrián Ben.

Adrián Ben. FDV

El último gallego en escena es otro descarado. Adrián Ben, la sensación del Mundial de Doha en 2019, cuando acabó sexto en una prueba carísima. El lucense también llega sin más objetivo que evolucionar y crecer, pero como su hambre no tiene límites nada se puede descartar. Y eso que compite en una prueba salvaje con muchos de los mejores atletas del mundo. Acaba de firmar la cuarta mejor marca de la historia del atletismo español en esta distancia y el sábado tratará de dar el primer paso para estar en una final que parecía impensable para el atletismo gallego.

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