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Estreno en 'streaming'

Ummo, la historia de ovnis celtibéricos más grande jamás contada

Movistar Plus+ estrena este lunes ‘Ummo. La España alienígena’, miniserie sobre el legendario fenómeno ufológico nacido en el Madrid de los 60 y que se reveló como una delirante invención de su creador, José Luis Jordán Peña

Una de las históricas imágenes del supuesto ovni del planeta Ummo avistado en San José de Valderas publicadas en el diario 'Informaciones'.

España ha sido siempre territorio caliente en cuestiones ufológicas. Desde el primer ‘caso ovni’ documentado en la prensa española -el avistamiento de una resplandeciente y humeante tinaja voladora en los cielos de Campo de Criptana (La Mancha) en marzo de 1826-, se han registrado miles de incidencias con extraños objetos y presuntas criaturas venidas de otro mundo. Nada sin embargo es comparable con el formidable 'caso Ummo', suceso ufológico que se inició en 1966 con el supuesto aterrizaje de un platillo volante en el barrio madrileño de Aluche y que, durante décadas, se convirtió en un intrincado y chiflado fenómeno de culto alienígena que traspasó fronteras y cuya trama urdió la fascinante y oblicua figura de José Luis Jordán Peña, el genio que movía los hilos del tinglado. 

Este lunes, Movistar+ Plus estrena ‘Ummo. La España alienígena’, miniserie documental de tres episodios dirigida por Laura Pousa y Javier Olivera que arroja luz sobre un caso que, 56 años después, sigue extrañamente vivo entre la legión de seguidores de todo el mundo que están aún convencidos de que el remoto planeta Ummo existe y sus avanzados habitantes viven infiltrados entre nosotros. La serie no solo indaga en las infinitas ramificaciones del caso, sino que ofrece un apasionante fresco social de esa España tardofranquista tan ávida de libertad como de algo en qué creer. Y qué mejor que una civilización extraterrestre de reluciente aspecto nórdico dispuesta a compartir con los terrícolas celtibéricos sus asombrosas cotas de desarrollo científico, tecnológico y social.  

Dicho esto, se hace del todo imprescindible explicar, al menos intentarlo, de qué se trata el ‘caso UMMO’. 

Todo tiene su origen en el avistamiento y aterrizaje de un platillo volante en Aluche, el 6 de febrero de 1966, en pleno furor patrio por el fenómeno ovni. “El hecho concreto e innegable es que hay dos testigos y una porción de terreno chamuscado que hablan de la aparición de un extraño objeto volador ayer domingo en Madrid”, relataba la crónica enviada por la agencia Cifra y recogida por el diario sensacionalista ‘El Caso’. Con el tiempo se supo que uno de esos testigos era José Luis Jordán Peña, intrigante ingeniero de origen alicantino que urdió el falso avistamiento al tiempo que participaba en las animadas tertulias sobre ocultismo que el pionero de la ufología en España, Fernando Sesma, organizaba en La Ballena Alegre, espacio situado en un sótano del antiguo Café Lion de Madrid, en la calle de Alcalá, frente a Correos (hoy un pub irlandés). 

Estrella Wolf 424

Algunos participantes en la tertulia ufológica empezaron a recibir extrañas cartas mecanografiadas y llamadas telefónicas de supuestos habitantes del planeta Ummo, situado en la órbita de la estrella Wolf 424, a 14,6 años luz de la Tierra. En dichas cartas, elaboradísimas y dotadas de un rico y rimbombante lenguaje, los ummitas revelaban sus asombrosos conocimientos científicos y tecnológicos, en un descomunal volumen epistolar que, a lo largo de tres décadas, acabaría superando las 1.500 páginas. Una de esas cartas anunciaba que algunos ummitas vivían ya en la Tierra y que una nave espacial sería visible, el 1 de julio de 1967, en San José de Valderas (Madrid). Dicho y hecho: dos supuestos testigos asegurarían ver un ovni ese día y lo documentarían con unas fotografías en las que aparecía una nave circular que mostraba en su parte inferior el mismo signo con el que los ummitas firmaban sus comunicaciones. 

Nadie podía imaginarlo entonces, pero las fotos (falsas) eran una maquinación más de Jordán Peña, lo mismo que las cartas mecanografiadas. La delirante bola de Ummo empezaba a rodar y a día de hoy todavía no se ha detenido, a pesar de que su propio creador admitió a principios de los 90 que todo era humo. “Yo he sido el autor de Ummo. Es un experimento que hice para estudiar la credulidad del hombre, se me fue de las manos. Fue un fallo mío, estoy arrepentido”, relató en su día al periodista Manuel Carballal. Ciertamente, el tema se complicó, y mucho, cuando trascendieron los desmanes de la secta pederasta Edelweiss, que en los años 80 había utilizado el símbolo de Ummo como coartada estética: “Eso me asustó. Una cosa era Ummo y otra una secta que creía en Ummo. Fue un error lanzar una idea inocente con una carga científica”. En cualquier caso, la infinita legión de seguidores de Ummo, incluido el escritor J.J. Benítez, jamás creyó que Jordán Peña fuera el único artífice del caso y prefirió pensar en la conspiranoia; de ahí su obstinada persistencia a la hora de pensar, a modo de grito de guerra, que “¡Ummo existe!”

“Jordán Peña era un genio, un tipo brillante, lúcido, lleno de claroscuros, pero fascinante”, afirman Laura Pousa y Javier Olivera en conversación con este diario. “Dedicó toda su vida a crear Ummo, todo su talento, que era inabarcable. Podía haberle dado forma de obra literaria y haber obtenido fama y dinero. Pero Ummo no le dio nada. Entonces, ¿por qué lo hizo?”, se pregunta la pareja de creadores, para quien el inventor del caso es menos un farsante que un artista de una disciplina indescifrable. “Todo lo que tramó y escribió es obra… que no sabemos bien dónde colocar, pero ahí hay propuesta artística, algo cercano al concepto del ‘performer’”, apunta Olivera.  

'Más allá' y Jiménez del Oso

Los dos directores han trabajado durante tres largos años para dar forma a la serie. “Ha sido durísimo, porque ha sido un trabajo ingente de investigación, pero nos lo hemos pasado genial”, afirma Pousa, doctora en Historia del Cine por la Universidad Autónoma de Madrid. En efecto, había cientos de horas de humeantes programas de Televisión Española que debatían sobre el tema con avidez y (mucho) rigor, como el legendario ‘Más allá’, de Jiménez del Oso, adonde acudía con frecuencia como voz autorizada el propio Jordán Peña, a modo de perverso abogado del diablo que cuestionaba la existencia de Ummo o la propia ufología. “Eran programas asombrosos, con gente que realmente pensaba en directo, hablando con seriedad solemne sobre temas como Ummo. De ahí su influencia y su eco: en aquella época, la gente pensaba que si estaba en la tele debía ser verdad”, comentan los directores. 

Otra historia de España 

“Conocimos el caso y nos pareció fascinante cómo una historia de ovnis en el Madrid de los 60 nos permitía contar la historia de España de otra manera”, apunta Pousa. “En efecto, es casi una excusa para hablar de la sociedad y la cultura de la época, de esa España secuestrada por una dictadura y un momento en el que la religión no suplía ya la necesidad de creer”, añade el realizador y artista visual, hijo del gran director argentino Héctor Olivera, acerca de su serie, irresistible mixtura pop de imágenes familiares de Jordán Peña en super 8, cintas magnéticas del infinito archivo de Televisión Española, recreaciones históricas y entrevistas a expertos en la materia como el periodista Eduardo Bravo (autor del estupendo ensayo ‘Ummo Lo increíble es a verdad'), el director Nacho Vigalondo o la (incrédula) hija de José Luis Jordán Peña, Maite Jordán

“Hay momentos en que todo lo relatado parece mentira. ¿Pero cómo puede ser esto? ¡No puede ser! La frontera entre lo real y la mentira es muy difusa, y ese juego también es apasionante para nosotros, en la medida en que creemos que puede generar una reflexión en el espectador sobre lo que pasa hoy con lo ‘fake’”, explica Olivera. “Daría para muchas series. Todo tiene tantas capas, es tan complejo, hay tantas cosas ahí dentro: la creación de mitos, la broma devenida fenómeno, el papel de los medios de comunicación…”, sentencia Pousa con un gesto inequívoco de fascinación sobre un fenómeno tan único y inabarcable como el propio Jordán Peña.  

"¡Ummo existe!"

El episodio parecía una ‘performance’ publicitaria, pero no lo era. En el último Festival de Sitges, en el estreno del primer episodio de ‘Ummo. La España alienígena’, un hombre con barba y vestido de blanco mostraba su enojo justo al acabar la proyección en la sala Tramuntana. “¡Es mentira! ¡Es mentira! ¡Mentís! He entregado una carta a Pallete [presidente de Telefónica] y al Rey”, gritaba apuntando a la pantalla con el dedo índice. “¡Ummo existe!”, exclamaba, mientras el público asistente, estupefacto, empezaba a reír a carcajadas y jalear al espontáneo. Daba la impresión de que formaba parte de la estrategia publicitaria de Movistar+ Plus, pero lo cierto es que era nada menos que José Luis Jordán Moreno, hijo de José Luis Jordán Peña, el hombre que inventó Ummo, acompañado de su esposa. Al mismo tiempo, entregó unas hojas al público en las que explicaba las razones de su protesta: su denuncia a Movistar Plus+ por haber violado la propiedad intelectual de Ummo, que pertenecería, según él, a su difunto padre y a él como coheredero. 

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