Después de 97 días de supervivencia en Honduras, Pedro García Aguado se enfrenta al 'puente de las emociones' en la recta final de 'Supervivientes'. Como muchos de sus compañeros, Pedro hizo un recorrido por su vida comenzando por la infancia: "Fue una infancia feliz, mi madre me dijo que no tendría que haber nacido porque se estaba tomando la píldora. Sé que fui el ojito derecho de mi madre".

Con lágrimas en los ojos, el concursante reconocía que a los 12 años vivió un momento clave en su vida que fue muy duro para él, la separación de sus padres, que le marcó el resto de su vida: "Entrando en la adolescencia mis padres se divorciaron, mi madre fue una mujer muy valiente se enfrentó a todo lo establecido, fue ella que la que se fue de casa. Yo empecé a odiarla mucho". Reconociendo que no tuvo herramientas para entender la decisión de su madre, Pedro explicaba: "Parece que había terceras personas y ella decidió irse y nosotros nos quedamos con mi padre y mi abuelo. Yo la culpaba de todo lo que me pasaba". Echando la vista atrás, Pedro agradece haber tenido la oportunidad de que su madre le perdonara antes de marcharse: "Yo sé con el tiempo que mi madre fue muy valiente, la he perdonado, tuve la oportunidad de que me perdonara, estuvo a mi lado siempre, aunque yo la rechazara".

Tras unos años en el waterpolo donde consiguió ser feliz por completo, Pedro ha recordado cómo el alcohol le robó todo lo que tenía: "Empecé a irme por la mala vida, celebraciones, consumo de alcohol, terminé mi carrera pidiendo que me ayudaran y entrando en un centro de desintoxicación. El waterpolo me lo dio todo, pero no lo supe gestionar". Después de muchas idas y venidas, Pedro revela cómo su madre se mudó a Barcelona para estar a su lado en su momento más complicado.

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"Mi madre se viene a Barcelona para ayudarme, lo había perdido todo. No tenía capacidad de pasar más de tres días sin consumir, lo hacía en mi casa solo. Me robó lo que mejor sabía hacer, fui uno de los mejores y me destrocé la vida por las noches". Con mucho dolor, el concursante también reconocía que ha hecho mucho daño a muchas de las personas que han pasado por su vida: "El alcohol me robó muchas personas, como a la madre de mi hija mayor, a los nueve meses de nacer mi hija me fui de casa porque no me entendía, pobrecita".

Después de muchos años de lucha y superación en los que el programa de 'Hermano Mayor' le dio la oportunidad de ayudar a muchos jóvenes que estaban pasando por lo mismo que él, Pedro ha podido disfrutar al máximo de su paso por 'Supervivientes' donde ha podido descubrirse de nuevo a nivel personal y enfrentar muchos de sus fantasmas.