Está a punto de cumplirse una semana del 'Chanelazo' en Eurovisión pero el festival sigue dando mucho de que hablar. Un supuesto fallo durante las votaciones ha puesto el grito en el cielo de los Eurofans y de algunos países que tachan de 'tongo' lo sucedido.

A lo largo de la semana han sido muchos los programas que han querido analizar lo ocurrido. Desde 'Ya son las ocho' han seguido poniendo el foco en la UER sin entender por qué todavía no ha dado ninguna explicación aunque lo cierto es que la encargada de organizar el Festival ya lanzó un comunicado el pasado sábado asegurando que había tenido que revisar los votos por "ciertos patrones de votación irregulares en los resultados de seis países". Este martes, la UER lanzó otro comunicado pidiendo tiempo para poder analizar lo sucedido.

Por su parte, la directora de Comunicación y Participación de RTVE, María Eizaguirre, pidió a todos los medios que tuvieran cuidado con los enfoques de las noticias para evitar que se eviten malos entendidos. Una petición que el programa de Sonsoles Ónega ha decidido ignorar.

De hecho fue un paso más allá enviando a un corresponsal a Ginebra para pedir explicaciones por lo ocurrido.

El reportero Carlos García López se traslado a Ginebra para intentar dar con Martin Österdahl, Supervisor Ejecutivo de Eurovisión. Y como no lo ha encontrado no ha dudado en hacer unos carteles de "SE BUSCA" con la cara del productor.

"A él le tenemos que cantar las cuarenta por las polémicas votaciones del sábado. Votaciones que ellos recalculan el mismo sábado y ahora para ser transparentes necesitan días y días", llega a decir el reportero. Al intentar dar con Österdahl, unos miembros de la UER le han pedido que se alejen de la sede según denuncia en el reportaje.

Las redes estallaron ante lo sucedido llenándose de críticas acusando al programa de hacer espectáculo y aportar datos erróneos. Además tachan al programa de Sonsoles de perjudicar la imagen de España ante los Eurofans europeos.