Pablo Díaz, concursante estrella de Pasapalabra, se ha convertido en un personaje público más gracias a su trabajo en el formato de Antena 3: es invencible, implacable, inteligente, joven y un estratega nato que ha revolucionado la fórmula y naturaleza del concurso. El concursante de un formato de este tipo es neutro: el público puede descubrir sus reacciones -como la blasfemia por la que las redes montaron en cólera-, conocen su educación, su forma de jugar, de estar, su manera de expresarse e incluso puede bucear en sus gestos: su sonrisa o su mirada profunda y los enigmas que esconde su forma de dudar.

Pero jamás conoce -como se supuestamente ocurre en un "reality"- la forma de ser, gustos, aficiones y, mucho menos, la verdadera personalidad del protagonista fuera del rosco.

Sin embargo el viernes se abrió y descubrió su pasión oculta que seguramente ha elegido intencionadamente para mostrar algo más de sí mismo más allá de las expresiones en el centro del marco esférico del alfabeto: llevaba una camiseta que llamó la atención del propio Roberto Leal: "Es de Mario. Tengo una faceta oculta, creo que no lo he dicho nunca. Yo hago ‘speed runs’ de Super Mario 64, que es intentar pasar lo más rápido posible haciendo muchos trucos". Es adicto a este videojuego y cada vez que juega intenta hacer mejores tiempos para estar en el podio, una anécdota que descubre a una persona muy exigente consigo misma que entrena su mente para superarse, una característica que explica la eficacia de Pablo Díaz en Pasapalabra.

Pablo Díaz es tan exigente consigo mismo que dedica varias horas al día para superarse Antena 3

Pablo Díaz, concursante favorito de Pasapalabra, se ha convertido en un personaje público más gracias a su trabajo y la nueva estrategia que inauguró en el formato de Antena 3, que fascina y agota a la audiencia a partes iguales. El genio del programa, tras mucho tiempo siendo invencible, le ha permitido a Pablo Díaz ganarse el favor de los espectadores. Ahora bien, todavía no le conocemos al 100%, y por ello sorprendió mucho el lado oculto del joven que se reveló en la última emisión del programa.

Esta pasión la descubrimos gracias a la camiseta que llevaba en esta ocasión y que llamó la atención de Roberto Leal: "es de Mario. Tengo una faceta oculta, creo que no lo he dicho nunca. Yo hago ‘speed runs’ de Super Mario 64, que es intentar pasar lo más rápido posible... haciendo muchos trucos". Es decir, es un adicto a este videojuego y cada vez que juega intenta hacer mejores tiempos para estar entre los mejores.

Su récord actual está en 20 minutos y 23 segundos, algo a lo que reaccionó el presentador: "¿eso es lo que te dura un juego? Con lo caros que cuestan", a lo que Pablo Díaz aclaró: "Lo bueno es que lo repito tantas veces para intentar mejorar mi marca personal. Juego a videojuegos muy rápido". En YouTube hay miles de personas de todo el mundo adictas a los 'speed runs', y este Super Mario 64 es uno de los títulos que más se presta a ello.

La blasfemia que indignó a las redes

El exabrupto hirió la sensibilidad de parte de la audiencia Antena 3

Pablo Díaz, concursante favorito de Pasapalabra, no ha podido evitar lanzar una blasfemia ante el éxito de su jugada maestra durante la tarde del martes 1 de junio. Pasapalabra, el concurso de entretenimiento más seguido en su franja horaria, con una cuota media de pantalla del 25 %, en ocasiones crispa a la audiencia por la nueva forma de jugar de sus participantes. Hace apenas una semana incendiaban las redes quejándose por el final del concurso, producto de la táctica inaugurada por dos de sus concursantes más longevos: Díaz y Luis Dávila.

En esta ocasión el estupor de los tuiteros iba en otra dirección. La paciencia de los seguidores corría a la par que la de Pablo Díaz, con los nervios de punta ante una posible jugada maestra que finalmente consiguió.

La remontada histórica de Pablo Díaz en Pasabalabra Antena 3

Pablo Díaz protagonizó una de esas remontadas históricas en Pasapalabra: desencadenó, fiel a su táctica, una impresionante racha de aciertos hasta quedarse a falta de dos para llevarse el bote. La F y la T se le han resistido.

La angustia y la rabia en Pablo podían palparse ante la pantalla cuando comprobó que no recordaba las respuestas que le faltaban. En ese momento, ha soltado un comentario que con la tensión del instante a muchos les ha pasado desapercibido pero que otros muchos han criticado en redes sociales. En concreto sus palabras han sido "me cago en Dios".

A muchos de los espectadores del programa presentado por Roberto Leal no les ha gustado esa afirmación y así lo han hecho saber en el vídeo que ha colgado la cuenta del programa en Twitter.

Pablo Díaz revoluciona el concurso e indigna a las redes

Su estrategia es una genialidad pero aburre a parte de la audiencia, que busca un contenido ligero de consumo rápido Antena 3

Los concursantes Han creado una nueva era en Pasapalabra: juegan sobre el rosco como si de un tablero se tratara cuyas cuyas letras sortean como piezas de ajedrez.

La aplicación de sus sofisticada forma de entender el concurso marca un antes y un después en el programa, cuyas propuestas son sencillas de seguir y de entender tanto por jugadores como por espectadores.

Podría considerarse que Díaz y Dávila, los nuevos Kraprov y Kasparov de Antena 3 han dado un giro magistral al formato de entretenimiento al más puro estilo Gambito de Dama, pero sus espectadores no están satisfechos.

Las estratagemas que despliegan ambos jugadores emparenta con el póker, es difícil adivinar si conocen o no el el concepto que esconde la letra.

Dicen parte de las palabras que se conocen, las más obvias, y lo hacen con mucha fluidez. Pasan palabra con mucha frecuencia, el juego comienza ágil. Hasta el momento decisivo, en el que un concursante y otro desconocen si su contrincante tiene el control del juego y "va de farol" o no. Los concursantes rodean el rosco por primera vez en tiempo récord y suelen sobrarles muchos segundos.

El duelo intelectual empieza ahí. Entre ellos y para quienes no son seguidores del programa puede resultar una genialidad, pero lo cierto es que los aficionados echan de menos el formato tradicional. De hecho, los fans de Pasapalabra están indignados, han perdido la paciencia y vuelcan su frustración en redes sociales.

Pablo Díaz y su novedosa y eficaz estrategia Antena 3

Es la segunda vez esta semana que su manera de actuar encoleriza el debate en redes sociales.

Quedaban 19 minutos de emisión del programa cuando Dávila había conseguido acabar la primera vuelta para ir a por las letras que se había dejado. Le restaban 50 segundos, pero a los espectadores les resultó una eternidad.

Escasos turnos más tarde y tras quedarse solo con las letras H, M y P, Dávila ha dicho ‘pasapalabra’ una y otra vez hasta el final, sin conseguir resolver ninguna para acabar con 22 aciertos y sin fallos.

Mientras Dávila pasaba palabra, Díaz, uno de los concursantes más históricos del formato, ha ido remontando ajustando el marcador hasta que ha cometido un fallo. A falta de ocho segundos, con 22 aciertos y un fallo y tras varios minutos de pasar su turno, ha tenido que jugársela para desempatar. El tinerfeño ha fallado e irá este viernes a la silla azul.

Los espectadores no han dado crédito de los casi 20 minutos que han estado pasando palabra hasta el desenlace final. Alguno incluso ha llegado a comentar que a este ritmo no iba a presentar Vicente Vallés Antena 3 Noticias.

La igualdad entre ambos concursantes es tal que el viernes pasado ya se repitió lo mismo. De nuevo, durante casi 20 minutos, ambos concursantes se limitaron a decir “pasapalabra”.

Igual que este jueves, esa estrategia provocó aburrimiento e indignación de los espectadores, que incluso pidieron al programa y a Antena 3 que cambien las bases del juego para que este tipo de situaciones no se produzcan.

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