El asesinato a tiros en una calle de Lisboa del actor negro Bruno Candé a manos de un octogenario blanco ha desatado la indignación en Portugal, que se pregunta si, como sostiene la familia, el color de piel motivó el crimen, algo que ya investigan las autoridades. Candé, de 39 años, recibió cuatro disparos el sábado, cuando se encontraba junto a su perra.

El autor fue un hombre blanco de casi 80 años que, según los testigos, se acercó al actor y le disparó sin mediar palabra, tras lo cual fue inmovilizado por varias personas hasta que llegó la policía.

"El asesino lo había amenazado de muerte tres días antes, profiriendo varios insultos racistas", sostiene la familia, que no duda en tachar lo sucedido de crimen "premeditado y racista".