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Las siete maravillas naturales para darse un chapuzón, a un paso de Galicia

De las casi 50 pozas que salpican el Parque Nacional de Gerés, en el norte de Portugal, las 'Sete Lagoas' son las más espectaculares y atractivas por su disposición

Vista aérea de las Sete Lagoas del Parque Naturál del Gerés, en el norte de Portugal. Turismo de Portugal

Conocido por miles de personas como las Sete Lagoas, los Poços Verdes do Sobroso son el conjunto de piscinas naturales más atractivas de Portugal, situadas en uno de los espacios verdes más espectaculares del país luso: el Parque Nacional da Peneda-Gerês, que presume de tener hasta 48 cascadas en su entorno.

Si ruteas por el Parque Natural do Gerés puedes tener la fortuna de dar con rincones secretos como esta playa, de poza y arena.

Se trata de una secuencia de varias lagunas naturales que juntas crean uno de los escenarios más impresionantes y buscados del parque, accesible por un sendero que parte del pueblo de Xertelo. Un paisaje impresionante, donde entre las enormes rocas de las montañas se esconden estas pozas de agua verde esmeralda, fresca y clara.

En realidad, hay dos formas de llegar a estas joyas de la geografía portuguesa. Una de ellas, pensada para los más aventureros.

Ruta fácil

Esta ruta es perfecta para llegar al final lo más rápido posible, o si viajas con niños. Hay que dirigirse al pueblo de Xertelo, parroquia de Cabril. Una vez allí, hay un aparcamiento a la derecha y el bar Sete Lagoas, a la izquierda. Dejar el coche cuesta 2 euros, aunque también se puede estacionar al lado de la carretera, si aún hay sitio. No es posible conducir hasta Xertelo, ya que el acceso solo está permitido a los residentes. El inicio del sendero está exactamente al lado de la señal de tráfico 'Prohibido', donde también hay un panel informativo.

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Las 'Sete Lagoas' portuguesas del Gerés: pozas de agua verde esmeralda. Turismo Portugal

Para empezar el camino, hay que tomar como referencia la iglesia del pueblo, y seguir en esa dirección que comienza a empinarse. Hay que pasar por el Moinho do Poço, y más adelante, a la izquierda, está el Fojo do Lobo do Xertelo, un ejemplo bien conservado de este tipo de lugar que solía ser utilizado como trampa para lobos.

Después de esta subida, el camino se vuelve llano y fácil de seguir. Hay unos 5 km desde Xertelo hasta las Sete Lagoas, que, aproximadamente, se traduce en una hora de caminata por esta ruta lineal.

Ruta larga y rocosa

Este camino se plantea más como un desafío y se corresponde con la ruta PR9 MTR-Sendero Poços Verdes do Sobroso, un sendero circular de aproximadamente 11 km. Además de la diferencia de distancia, también tiene más pendientes que el anterior, y una pisada más rocosa y desigual, por lo que se recomienda máxima precaución y calzado adecuado. Al ser una ruta señalizada, no tiene pérdida. Además de otras cascadas, el molino o el Fojo, también permite la posibilidad de detenerse y visitar la Silha dos Ursos, que implica solo un pequeño desvío (menos de 100 metros) del camino principal.

PR9 MTR-Sendero de POÇOS VERDES DO SOBROSO


  •   Inicio: Xertelo
  •   Fin: Xertelo
  •  Distancia: 10,5 kilómetros
  •  Tiempo necesario: 4 horas
  •   Dificultad: moderada
  •   Tipo: Circular
  •   Señalización (1-5): 5 Excelente
  •   Lugares destacados: Sete Lagoas, Silha dos Ursos (implica un desvío de solo 100 metros), cascadas de Vilanova, Muinho do Cubo Vertical, Fojo do Lobo.

¿Cuánto se tarda desde Pontevedra y Ourense?

Desde Tui hasta Xertelo hay 182 kilómetros, y se tarda casi 2 horas y 20 minutos en llegar inicio del sendero. El punto más cercano a la provincia de Pontevedra es Crecente, y aunque la distancia se reduce a 106 kilómetros, el tiempo de llegada es el mismo, debido a que los límites de velocidad son más bajos en las carreteras de ese recorrido. Desde Ourense, se llega al comienzo de la ruta de las Sete Lagoas en 1 hora y 45 minutos, tras conducir 111 kilómetros, y el punto de Galicia más cercano a Xertelo está en Calvos de Randín. Desde este municipio ourensano, hay 47 kilómetros que se tardan en hacer en coche 1 hora y 6 minutos.

Son de sobra conocidas, así que estas piscinas naturales suelen ser destino de muchos visitantes los sábados y domingos, más en verano. Por eso, para disfrutar de sus aguas turquesa en paz y tranquilidad, lo más conveniente es acercarse un día de semana. No obstante, hay varios rincones y grietas más pequeñas donde se puede hallar algo de privacidad. Si bien vale la pena explorar esas zonas más escondidas, siempre es mejor hacerlo sin niños y tomando precauciones adicionales, ya que hay un riesgo real de caídas, de ahí que esté prohibido desviarse de las zonas sin señalizar.

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