Los cumpleaños, por su propia naturaleza, pueden convertirse en una celebración monótona y aburrida. Si no dispones del presupuesto ni el tiempo para enorgullecerte de que te vuelves un año más viejo. Sin embargo, el ingenio se abre paso en ocasiones para los más atrevidos, dando lugar a encuentros inolvidables con la colaboración del resto de invitados.

La gran mayoría de ellos exigirá un pequeño ejercicio de "rolear". Este término hace referencia a interpretar el personaje o rol que se te ha sido asignado, abarcando esto desde la vestimenta, la forma de hablar y otros complementos. Por

Boda falsa

Si quieres que tus amigos se metan en un papel y tengan una experiencia completa, una boda falsa es la mejor opción: vestuario, menú, música y decoración se ponen al servicio de este enlace en el que, para mayor disfrute, cada papel puede ser sorteado.

Oficiante y ramo de flores, canapés e invitaciones y postureo de los invitados, los requisitos obligatorios de una boda falsa Víctor Currás

Los personajes disponibles son para todos los gustos: espontáneo enamorado de uno de los novios, invitados extranjeros o hippies, el liante que inicia las congas, el que va por la comida, el que siempre llora en las bodas...incluso un influencer.

Tampoco pueden fallar clásicos como la familia de los novios, la dama de honor o la entrega del ramo para saber quién organizará la próxima. Y si como cumpleañero simplemente quieres disfrutar del espectáculo, siempre podrás ser el wedding planner.

Fin de año

Si las campanadas de la TVG agotan las reservas para su grabación cada mes de septiembre será por algo. Hoy en día una sola Nochevieja nos sabe a poco y cualquier ocasión es buena para ponerse guapo y disfrutar de unos copazos sin más motivo que celebrar que sigues vivo.

Imagen del plató de Luar en la celebración de la gala de fin de año

Imagen del plató de Luar en la celebración de la gala de fin de año CRTVG

Además de darle uso a esas prendas que hibernan durante meses en tu armario, también puedes compartir este arranque de un nuevo año con aquellos que no puedes ver el 31 de diciembre al igual que hacen los prefindes universitarios.

Un photocall con el que inmortalizar el modelo inicial, unas campanadas más o menos improvisadas y una playlist que te haga perder la vergüenza serán suficientes para iniciar tu año nuevo particular. Los churros al acabar son, una vez más, irrenunciables.

Comida o cena familiar navideña

El híbrido perfecto entre las dos anteriores. Lo suficientemente informal como para poder dar rienda a tu imaginación, pero lo suficientemente simple para que no tengas que romperte la cabeza con tu outfit.

En efecto, los amigos son la familia que se escoge. Y por eso mismo, en cada grupo podemos encontrar equivalencias con aquellos que sí llevan nuestra sangre. ¿A quién no han acusado de cuñado? ¿O de ser un abuelo que no se entera de nada?

El factor generacional gana peso en esta "modalidad", dando entrada al adolescente irreverente, a los hermanos a los que visten igual o incluso a la pareja que conoce al resto de la familia por primera vez.

Funeral

Como decía Alfredo Pérez Rubalcaba: "en este país enterramos muy bien a la gente". Y aunque pueda resultar chocante esta temática, ¿a quién no le gustaría recibir un buen homenaje de sus amigos en vida?

El programa "El cielo puede esperar" se recrea en ese humor y complicidad que solo se puede generar en un lugar como un tanatorio. En él, famosos como Leiva, Antonio Resines o María Teresa Campos han tenido el privilegio de poder ver su propio sepelio desde una sala al margen de sus amigos.

Haciendo honor a la fama de las cafeterías de estas instalaciones, los invitados podrán contar sus mejores anécdotas e intentar "honrar" al ilustre protagonista aunque esté ausente.

Artistas famosos

Quizás disfrazarte de un cantante no sea la idea más innovadora, pero hay formas de convertirlo en todo un show. Si cada invitado llega caracterizado de su cantante más escuchado en Spotify -o favorito- podrás presumir de juntar en tu casa a Ed Sheeran, Michael Jackson o Amaral.

Páginas como Skiley o Spotify cada diciembre te darán pistas de cuál debe ser tu elección, aunque siempre queda una puerta abierta a la negociación para no repetir.

Otra opción sería escoger la canción que en la fecha de nacimiento de cada invitado era el número 1 en ventas, optando por el look de ese intérprete o animándose a actuar.