Si algo bueno trae la Semana Santa, además de las vacaciones, es el pretexto ideal para comer algunos de los mejores postres de todo el año. Es el caso de las torrijas de la abuela, una receta muy sencilla, con muy pocos ingredientes y todos ellos muy económicos disfrutarás sin duda de un postres (o merienda, o desayuno...) delicioso y típico de estas fechas.

En esta ocasión, te proponemos la receta más tradicional, esa que desde hace décadas no falta en las mesas de muchas casas españolas por Semana Santa. De hecho se cree que el origen de las torrijas se remonta a la cocina medieval, donde el aprovechamiento era fundamenta y, de este modo, había una opción para no desperdiciar el pan duro y obtener un resultado delicioso.

En la actualidad, existen muchas variedades, las hay que incluyen almibar, frutas e incluso vino u otros licores, pero lo dicho, nosotros nos quedamos con las torrijas de la abuela.

Ingredientes

  • 1 barra de pan (preferiblemente del día anterior)
  • 1 litro de leche
  • 200 g de azúcar
  • La cáscara de 1 limón
  • 1 rama de canela
  • 4 huevos
  • Aceite de oliva suave para freír
  • Azúcar y canela para espolvorear

Torrijas de la abuela para esta Semana Santa. FDV

Elaboración

  1. Corta el pan en rebanadas de aproximadamente 2 cm de grosor. Puedes quitar la corteza si lo prefieres, aunque algunas personas disfrutan de las torrijas con ella.
  2. En una cacerola grande, calienta la leche junto con la cáscara de limón, la rama de canela y 100 g de azúcar. Cuando empiece a hervir, retira del fuego y deja que infusione durante unos 10-15 minutos.
  3. Mientras tanto, bate los huevos en un plato hondo y reserva.
  4. Pasado el tiempo de infusión, retira la cáscara de limón y la rama de canela de la leche.
  5. Sumerge las rebanadas de pan en la leche caliente durante unos segundos, asegurándote de que se empapen bien pero sin que lleguen a deshacerse.
  6. Escurre ligeramente el exceso de leche y pasa cada rebanada por el huevo batido, asegurándote de que esté bien cubierta por todas partes.
  7. En una sartén grande, calienta abundante aceite de oliva suave a fuego medio-alto.
  8. Fríe las rebanadas de pan empanizadas en huevo en el aceite caliente hasta que estén doradas y crujientes por ambos lados.
  9. Una vez fritas, colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
  10. En un plato mezcla el resto del azúcar con un poco de canela al gusto. Pasa las torrijas fritas por esta mezcla para que se empapen bien.
  11. Sirve las torrijas calientes o a temperatura ambiente, ¡y disfruta de este delicioso postre tradicional!