No todo el mundo tiene la misma pericia a la hora de ponerse a cocinar. Por ello, existen multitud de trucos y consejos que ayudan mucho a la hora de cocinar. A la hora de poner por primera vez un pie en la cocina, conviene saber que se pueden elaborar numerosos y muy variados platos de una forma sencilla y en poco tiempo.

Siguiendo alguno de estos sencillos consejos y consultando de vez en cuando algún libro de cocina, se puede comprobar que elaborar un plato para uno mismo es sencillo y también muy satisfactorio.

Preparar ensalada: Las ensaladas son un alimento de mucha importancia en la salud y en la cocina. Decorativas, fáciles y rápidas de preparar, combinan con todo tipo de platos y permiten conseguir fórmulas muy sabrosas. Las verduras deben mantenerse en un lugar fresco y oscuro (como el frigorífico) hasta el mismo momento de su empleo. Cuando esto no sea posible, se pondrán en agua las hojas enteras con unas gotas de limón, tapando el recipiente con un paño. La destrucción vitamínica por la acción de la luz se hace patente en los bordes de los cortes, que se oscurecen con rapidez. El aliño de las ensaladas ha de hacerse en el mismo momento de servirlas. Mejor aún es poner los ingredientes en la mesa para que cada comensal proceda a su gusto.

Fideos en su punto: Para que los fideos queden en su punto en esta sopa de cocido, el truco está en interrumpir el hervor con un cubito de hielo, más o menos a la mitad del tiempo de cocción.

Batir huevos: Los huevos para la tortilla se baten mucho mejor si antes de empezar se revienta la yema con un tenedor. Si se añade una cucharada sopera (si la tortilla es grande) o una cucharilla (si es pequeña) de agua fresca, se facilita la mezcla de clara y yema. No conseguiremos una tortilla mejor batiendo los huevos con la batidora eléctrica; al contrario, tarda más en cuajar y cuesta más doblarla.

Evitar que se seque el pescado en el horno: Para evitar que el pescado se seque durante su cocción en el horno, aparte de rociarlo con caldo, lo mejor es colocar un trozo de papel de aluminio encima durante el tiempo que dure la cocción.

Langostinos congelados: Si se compran los langostinos congelados y cocidos, hay que asegurarse de que la cola esté bien replegada sobre la cabeza. Esto es señal de que se cocieron vivos.

Acidez en la sopa: Si el tomate produce algo de acidez en la sopa, lo mejor es añadir un terrón de azúcar para suavizarla.