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'Predator: Badlands': última entrega de una bárbara y cada vez más digital franquicia

Algunas escenas de acción bien resueltas y el personaje del androide que interpreta Elle Fanning son lo más destacado de una película limitada por un guion demasiado simple

Una imagen de 'Predator: Badlands'

Una imagen de 'Predator: Badlands' / EPC

Quim Casas

'Predator: Badlands'

Dirección: Dan Trachtenberg

Intérpretes: Elle Fanning, Dimitrius Schsuter-Koloamatangi

Año: 2025

Estreno: 5 de noviembre de 2025

★★

Las malas tierras a las que alude el título de la última entrega de la franquicia inaugurada en 1987 con 'Depredador' pertenecen a un planeta, Genna, al que llega el 'predator' protagonista en busca de su presa, una criatura mucho más grande, poderosa y mortífera que él. Si la caza, ya que ese es el destino de los depredadores procedentes de otro planeta, le demostrará a su sanguinario padre que no es el más débil del clan.

El guion de 'Predator: Badlands' cabe en una veintena de páginas. Es simple y escueto, pero tampoco da mucho juego más allá de algunas escenas de acción bien resueltas y un amplio muestrario de obstáculos que debe vencer el protagonista con sus rastas, colmillos exteriores, piel tatuada y armamento reconocibles. Hierbas que cortan como cuchillos, plantas con espinas paralizantes, lianas que se enroscan y gigantescos bisontes de hueso son algunas de los obstáculos que ponen a prueba al sanguinario 'predator', quien, a medida que avanza el relato, llega a tener un atisbo de humanización. A ello contribuye un personaje algo más interesante que él, la androide con el cuerpo troceado en dos que encarna Elle Fanning. Ver su torso y cabeza por un lado y sus piernas por el otro nos retrotrae al espíritu de la serie B 'gore', aunque el filme sea caro y en exceso digital.

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