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Faro de Vigo

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Miren Iza Cantante de Tulsa

“La música es una parte importante de mí y cuando me falta me muero un poco”

”La productividad y el dinero hacen de algunos festivales una experiencia penosa”

Miren Iza, en una fotografía promocional. | FDV

Tulsa, la banda de Miren Iza, arranca hoy (20.30 horas) en la Sala Sinatra Cóctel Bar de Vigo el ciclo de cinco conciertos “Momentos Alhambra” que acogen este mes en algunas de las salas más emblemáticas de la comunidad. “Ese éxtasis” es el título de su sexto disco, producido por Ángel Luján, y que tocará en Vigo en formato trío, con su nueva formación, integrada por Clara Coyante y Mariana Pérez.

–¿Qué Tulsa refleja “Ese éxtasis”?

–La Tulsa de anhelo, creo, porque la idea que más atraviesa el disco es la de la frustración de algo que está cerca pero que no llega o que has perdido. Es como la sensación de estar al otro lado del cristal. Aparece en el tema de “La boda”, “La piscina”...: de repente te vas de determinado carril y no es fácil estar de vuelta. Es esa sensación, que no es constante pero que a veces aparece, de no saber si estás perdida en un camino secundario o estás en la autovía.

–¿Se encuentra el camino o uno acaba perdido en el bosque?

–Yo creo que es bonito estar en un camino secundario de vez en cuando; hay que salirse de la autovía.

–Usted es psiquiatra además de música. ¿Cuánto hay de su formación académica en sus canciones?

–La compartimentación es un invento. Trabajo con ella con la idea es que es posible, pero la psiquiatría forma parte de mí y está en la manera en que concibo todo, y la música está en ella también. Se contaminan constantemente aunque yo juegue a la fantasía de que no.

–Tampoco es mala esta contaminación, ¿no?

–Yo he llegado a la conclusión de que es buenísimo. Pero ha habido muchas tensiones entre los dos mundos.

–Abre el disco con “Autorretrato”. ¿Cuánto de cierto hay en la letra?

–No es tan interesante saber si realmente si suelo o no desayunar como el ejercicio que supone la enumeración de cosas que a veces también son deseos. “No me importan que me engañen si así me evitan un mal trago”, que es uno de los versos, es una falacia, pero juego con que a veces ojalá no me importara.

–En otro verso dice que no cree en los festivales. ¿Qué hay de cierto en esta afirmación?

–En algunos festivales creo profundamente porque me eduqué en ellos. Cuando tenía 17 años iba a los festivales como una religión y me dejaba ahí el cuerpo y el dinero. Sin embargo, muchas veces, el sistema –la productividad, el dinero, etcétera– hace de algunos festivales experiencias penosas y, además, creo que va en detrimento de todo un circuito que es muy necesario preservar, que es el de las salas. Ciertos festivales son mucho más peligrosos de lo que pueda parecer.

–¿En salas es donde le gusta más tocar?

–Sí, sí. Salas, teatros y festivales bonitos, con buena hora, que me dejen hacer un concierto más o menos entero. Entiendo que no van a ser dos horas, pero que me estén echando a los 25 minutos no es plato de buen gusto.

–¿Cómo se retoman los conciertos y las giras después del parón de la pandemia?

–Yo lo he retomado con una euforia máxima porque tengo una banda nueva y me siento como si tuviese 17 años y estuviese en Electrobikinis. Me encantaría salir todos los fines de semana a tocar. Durante la pandemia, he pasado por varias fases. La primera fue de shock, de no hacer nada más que ejercicios de francés, que me relajaban mucho. Ya tenía gran parte del disco compuesto y en cuanto acabó el confinamiento nos fuimos a grabar. Fue algo maravilloso, veinte días de música y amistad que recordaré toda la vida. Ahora estoy en esa fase de pérdida porque he acabado el disco y me pregunto: “Y ahora, ¿qué?”

–Estuvo a punto de tirar la toalla hace unos años. ¿Qué le animó a seguir?

–En un momento pensé que qué locura estaba haciendo, pero la música es como una especie de bicho, por lo que, pase lo que pase, voy a seguir. La música es una parte de mí muy importante y cuando me muero un poco.

–Nunca se sabe cómo va a acoger el público un tema. ¿Esto le sorprende o se puede intuir más o menos?

–Es algo misterioso y no lo ves solo con tus canciones, sino con las de los demás e incluso con grupos, que pueden no ser comerciales y tener muchísimo éxito, o al revés. Pero hay tantos factores que influyen en esto... Cada disco está relacionado también con los que salen alrededor. Es complicado.

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