Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Sucesos

Un escurridizo (y delgado) ladrón se cuela por el ventanuco de un negocio en Cangas y roba 100 euros

El hueco de la ventana por la que entró tenía apenas 31 centímetros de alto y 68 de ancho

Ocurrió de madrugada y la Guardia Civil investiga los hechos

La ventana por la que se coló el ladrón para entrar en un establecimiento en Cangas.

La ventana por la que se coló el ladrón para entrar en un establecimiento en Cangas. / Fdv

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Cangas

Un ladrón escurridizo y delgado. Muy delgado. Tanto como para colarse por un ventanuco de apenas 31 centímetros de alto y 68 centímetros de ancho. Ocurrió esta semana en un negocio de Cangas, en el que el sospechoso consiguió entrar a través del hueco de una ventana y llevarse 100 euros de la caja registradora. El ladrón salió por el mismo sitio por el que entró sin llevarse nada más. Sobre todo porque sería prácticamente imposible salir con algo más que no fuese dinero en metálico.

Un montaje sobre la misma ventana con las dimensiones, en centímetros, tanto del hueco total como del espacio libre real para entrar.

Un montaje sobre la misma ventana con las dimensiones, en centímetros, tanto del hueco total como del espacio libre real para entrar. / X.D.N.

El robo tuvo lugar esta semana en un establecimiento situado cerca del centro de Cangas, en la madrugada del lunes al martes. El local tiene una entrada principal y en un callejón lateral hay una pequeña ventana, que da a un aseo. A pesar de la altura a la que se encontraba el ladrón fue capaz de encaramarse al antepecho, forzarla y luego colarse por un espacio casi imposible para entrar en el local.

Las dimensiones totales del hueco son de aproximadamente 45 centímetros de alto y 80 de ancho. Pero a ese espacio hay que restarle lo que ocupa el marco y la propia ventana, lo que deja un hueco real y libre de apenas 31 centímetros de altura por 68 de ancho

Una vez dentro se fue directamente a la caja registradora, donde había 100 euros en moneda para el cambio a clientes. Una maniobra muy rápida porque un vecino de la zona le vio en el momento en el que entraba por la ventana y avisó al 112, que a su vez se puso en contacto con la Guardia Civil. Cuando la patrulla llegó al lugar el ladrón, que iba encapuchado, ya se había escabullido.

Durante la mañana del martes se desplazó al negocio un equipo de la Policía Científica para intentar recabar algún tipo de prueba que el escurridizo ladrón pudiese dejar. Un individuo que todo apunta a que podría ser un viejo conocido de las fuerzas del orden y que, tras un periodo en prisión, habría vuelto a hacer de las suyas. Si fuese así parece que usó el tiempo en la cárcel para mantener la línea.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents