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Seguridad vial

Cangas acomete la mejora de la red semafórica del centro urbano

Modernizará el sistema con una inversión de 43.249 euros

Caja de control semafórico en la Avenida de Marín.

Caja de control semafórico en la Avenida de Marín. / Santos Álvarez

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Cangas

El Concello de Cangas ha puesto en marcha los trabajos para la mejora de la red semafórica del casco urbano del municipio, con una iniciativa que contempla la renovación de los obsoletos reguladores, y que pretende zanjar de una vez por todas las constantes averías y fallos que sufren estos elementos en la zona centro.

Los operarios llevan varios días trabajando en la zona y ya han procedido al cambio del cuadro de mandos en dos de los cinco grupos semafóricos incluidos en esta actuación, concretamente en los que están situados junto a la plaza de abastos y en el Paseo de Castelao a la altura del hotel Airiños. En ellos también se ha procedido a la colocación de los avisadores acústicos para ciegos, si bien por el momento no se ha activado el mismo. Las obras también se han aprovechado para modificar la ubicación de la caja de control situada en el cruce de la calle Méndez Núñez con la avenida de Marín. El polémico elemento ya se ha retranqueado a una zona en la que ya no origina tantas molestias a los peatones que circulan por esa acera.

Los trabajos se llevan ahora a otros puntos del casco, como el semáforo de Méndez Núñez situado frente a la casa consistorial o al del cruce de Santo Domingo, instalado en su momento por la Axencia Galega de Infraestruturas.

El proyecto para la regulación de reguladores semafóricos fue adjudicado a la empresa Kapsch Trafficcom Transportation por un importe total de 43.249 euros, IVA incluido. Fue la única firma que se presentó al concurso de una actuación que será financiada a través de los fondos de remanentes del Plan +Provincia de la Diputación de Pontevedra.

El cambio obedece a la existencia de unos reguladores instalados hace ya más de dos décadas y que se habían quedado completamente obsoletos y con escasa operatividad. Eso suponía la existencia de averías recurrentes, más allá de su elevado consumo energético en comparación con aquellos que utilizan tecnología LED, o de la carencia de un software que permitiese su gestión remota o su coordinación para facilitar la circulación rodada.

Los nuevos mecanismos de control permitirán modernizar el sistema y unificar su software, dando mayores posibilidades de gestión a los técnicos, que verán facilitada su labor de forma notable. Además, destacan por ser más compactos y robustos, lo que debería limitar la aparición de problemas de funcionamiento, al menos a corto y medio plazo.

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