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Tradición

Bronlle celebra las bodas de oro de su romería

Cientos de personas se reúnen en torno a la carballeira en el 50 aniversario de la fiesta | La organización descubrió una placa conmemorativa y desplegó cuatro paneles con imágenes antiguas

Ambiente en la carballeira de Bronlle para disfrutar de su tradicional romería.

Ambiente en la carballeira de Bronlle para disfrutar de su tradicional romería. / Santos Álvarez

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Moaña

La carballeira de Bronlle se vistió de gala para celebrar las bodas de oro de su romería, una fiesta de exaltación de lo tradicional, lo familiar y lo vecinal que reunió a lo largo de toda la jornada de hoy a cientos de personas en torno al emblemático lugar. Música, baile y gastronomía se dieron la mano en una cita en la que no solo se respiraba alegría, sino también historia, la de aquellos pioneros que en 1976 sentaron las bases de una fiesta popular con tremendo arraigo en el barrio, en la parroquia de Meira, e incluso en todo Moaña.

Ese brindis a los antepasados estuvo muy presente, primero con el descubrimiento de una placa en la que consta la esencia de la carballeira, «un lugar de fiesta». Pero también con los cuatro paneles desplegados por el recinto para exponer fotografías antiguas de la romería, despertando la curiosidad de los participantes, que buscaban caras conocidas en cada una de las imágenes. Y también con el recuerdo de la organización -formada por el concello y diferentes colectivos del municipio- de que la recepción de fotografías para ampliar este archivo sigue abierta.

Participantes de la fiesta bailan en la carballeira de Bronlle.

Participantes de la fiesta bailan en la carballeira de Bronlle. / Santos Álvarez

Lo cierto es que los más madrugadores tuvieron un par de actividades para ir abriendo el apetito de fiesta. Una ruta de mountain bike de 30 kilómetros con Bicivoladores por los montes de Meira, y una andaina de cinco por Pozo Garrido y la Torre de Meira precedieron a la apertura de la feria de artesanía, con puestos de macetas, pulseras o cestas, entre otros productos. Luego llegó el momento del baile para los menos vergonzosos, con un obradoiro de zumba y con la foliada abierta en la que, siguiendo la música de los gaiteiros, mayores y pequeños comenzaron a moverse.

Paneles con fotografías antiguas de la Romería de Bronlle.

Paneles con fotografías antiguas de la Romería de Bronlle. / Santos Álvarez

Mientras, grupos numerosos de familias y amigos -ya se sabe que en las fiestas, cuantos más, mejor- tomaban posiciones. Los más afortunados disfrutaban de mesas, el resto no tenía problema en desplegar la toalla y echarse al suelo. Era el momento de sacar los tápers y de ellos las viandas preparadas para la ocasión: tortilla y empanada como principales protagonistas, pero, como no podía ser menos, la oferta in situ contemplaba pulpo y huevos fritos con pan de millo.

Por la tarde se mantuvo el ambiente, con juegos populares y la actuación de Pajarito con "A estrada", dirigida a los más pequeños. Meiramar Axóuxeres ofreció un obradoiro de baile y Carapaus cerró el programa con un concierto y puso el broche al histórico cumpleaños, que también contó con una parte solidaria con la recogida de alimentos y productos de limpieza para Cáritas.

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