Playas de O Morrazo
La reiteración de vertidos fecales en la playa Menduíña obliga a izar la bandera roja y prohibir el baño
A primera hora de la mañana de este martes se registró un vertido desde el bombeo situado al lado del antiguo muelle
A mediodía se registró un segundo episodio, alrededor de las 13.00 horas se prohibió el baño y una hora después se colocó la enseña amarilla, que indica precaución
Justo al final de la jornada volvió a detectarse un nuevo alivio de fecales y se volvió a subir la bandera roja

David García
Segunda incidencia en apenas una semana en una de las playas de la ría de Aldán. Esta vez la afectada es Menduíña, donde al final de la jornada de este martes se izaba por segunda vez la bandera roja debido a un vertido de aguas fecales. En esta ocasión el origen no apunta a los barcos que suelen fondear por la zona, sino a un problema en el bombeo situado al lado del arenal y que activó el alivio hacia el mar. La bandera que indica la prohibición de bañarse se colocó por primera vez a las 13.00 horas y poco después se cambió por la amarilla, que informa a los usuarios que deben bañarse con precaución después de que operarios de la concesionaria municipal, UTE Gestión Cangas, comprobasen el bombeo. Sin embargo, poco antes de las 20.00 horas volvió a detectarse un nuevo vertido de fecales desde el mismo lugar y se subió por segunda vez la bandera roja.

La bandera roja, a última hora de este martes, en la playa de Menduíña, en la ría de Aldán. / Fdv
Marineros de la Cofradía de Aldán-O Hío explican que que alrededor de las 7.00 horas de este martes cuando pasaban por delante de la playa de Menduíña el vertido era perfectamente visible. «Había zonas en las que ya estaba más diluido y la espuma era blanca. Pero había otras en las que el vertido era claramente marrón y se veían restos flotando», aseguran. Y añaden que la cantidad de espuma que se veía sobre la playa era mucho mayor que la de los días pasados en Vilariño o Arneles.
La playa de Menduíña es una de las que cuentan con servicio de salvamento y cuando comenzaron su turno los socorristas fueron advertidos de lo que había pasado a primera hora de la mañana. A mediodía la situación parecía resuelta después de una primera intervención de operarios de la UTE Gestión Cangas, pero alrededor de las 13.00 horas se registró una nueva salida de fecales por la tubería situada en el costado del antiguo muelle del arenal. En ese momento se subió por primera vez la bandera roja.
Recomendaciones de los socorristas
Apenas una hora después, cuando la incidencia parecía nuevamente solucionada, esa señal se cambió por la amarilla, que indica precaución. Uno de los de los socorristas recorrió la orilla para advertir a los bañistas que desconocían la situación, mientras que otros acudían a la caseta de salvamento para preguntar por la bandera amarilla y dónde se podían bañar. La recomendación era hacerlo hacia la cala de A Cativa y en el lado más cercano a Francón.
Alrededor de las ocho menos cuarto volvió a detectarse un vertido de fecales en el mismo punto, lo que obligó a los socorristas a izar por segunda y definitiva vez la bandera roja para informar de que el baño en la playa de Menduíña queda totalmente prohibido.

Uno de los socorristas, este martes a mediodía y con la bandera amarilla izada, informa de la situación a usuarios de la playa de Menduíña. / Gonzalo Núñez
El origen del problema apunta en dos direcciones conectadas entre sí. La primera, el aumento de aportes a la red municipal de saneamiento debido al aumento de la población del municipio durante el verano y al lleno en muchos de los establecimientos de hostelería y temporada. La segunda, apunta a un uso incorrecto del saneamiento puesto que se siguen localizando restos que no deberían arrojarse por el inodoro. «Estamos hablando de una gran cantidad de toallitas, compresas, preservativos, pañales...», explicaban sobre el terreno operarios de la concesionaria. Todos esos restos provocan la creación de una capa flotante y una especie de «costra» sobre los bombeos, lo que a su vez provoca fallos en el funcionamiento en el sistema de boyas que alertan de posibles sobrecargas.
La consecuencia es que la instalación entra en carga y comienza a evacuar a través del aliviadero, que es una canalización hacia el mar. «Durante esta época intensificamos los controles y la vigilancia, aunque no siempre se llega a tiempo. Hoy [por este martes] estábamos a punto de llegar para inspeccionar este bombeo cuando nos avisaron a primera hora de la mañana», explican.
A pesar de que a lo largo de la jornada pasaron en varias ocasiones para inspeccionar el bombeo situado al lado de la playa de Menduíña el problema se repitió a última hora de la tarde de este martes, lo que provocó que el día acabase en este arenal de Aldán con la bandera roja izada.
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