Música | Andrés Martínez Cantante y guitarrista de Sarajevo 84
«Es nuestra primera vez en Galicia y tenemos muchas ganas; en directo somos muy intensos, sin respiro»
La banda granadina desembarca este sábado en el festival cangués para presentar su nuevo disco, «The After Party»

Los granadinos Sarajevo 84, que estarán en el Satur-Day Fest. / Nacho Montes
El Satur-Day Fest, en Cangas, llega a su jornada grande, con conciertos y música durante todo el día. Uno de los grupos que integran el cartel de este sábado son los granadinos Sarajevo 84, que suenan habitualmente en Radio 3 y con una historia muy curiosa alrededor de su nombre. La banda está integrada por Andrés Martínez (voz y guitarra) , Óscar Romera «Nienor» (guitarras), Miguel Ángel García (batería) y Luz Bajo (bajo y coros). Antes del concierto de este sábado Andrés Martínez atendió a FARO.
-Llegan a Cangas dentro de la gira presentación de su segundo disco, «The After Party», publicado a finales de 2025. ¿Cómo está siendo la acogida?
-La verdad es que no podemos estar más contentos con la acogida que está teniendo «The After Party». Hemos tenido la suerte de presentarlo en muchas salas y, sobre todo este año, en un buen número de festivales, algo que nos hacía muchísima ilusión. Durante estos meses hemos ido llevando el disco por diferentes puntos del país y lo más bonito es comprobar que las nuevas canciones han conectado muy rápido con la gente. Siempre existe esa incertidumbre cuando publicas un nuevo trabajo, pero estamos viendo que el público las está haciendo suyas desde los primeros conciertos. Que nuestras canciones lleguen cada vez a más personas es, al final, la mayor recompensa que puede tener una banda como la nuestra.
-Creo que este es el primer concierto de la gira en tierras gallegas y quizás uno de los mejores lugares para interpretar uno de esos nuevos temas, «Celtic Cross», debido a las raíces celtas de Galicia y a su conexión con Irlanda. ¿Cómo surgió está canción de ecos celtas desde las tierras de la Alhambra?
-Sí, será nuestra primera vez tocando en Galicia y tenemos muchísimas ganas de que llegue el sábado. Precisamente Celtic Cross es una de esas canciones que creemos que pueden tener un significado especial allí. El tema nace de la relación estrecha que tenemos con Irlanda. Algunos miembros de la banda, en concreto Luz y yo mismo, vivimos una temporada allí por motivos de trabajo y estudios, y fue una experiencia que nos marcó. Es un país que adoramos, tanto por su cultura como por su música, y hay algunos guiños a Irlanda en varios momentos del disco.
-En este nuevo trabajo han vuelto a contar con la producción Carlos Hernández Nombela, productor entre otros de Los Planetas, Viva Suecia o los gallegos Triángulo de Amor Bizarro. ¿Cómo ha evolucionado su sonido y sus letras desde su primer disco, «Da Club», editado en 2022?
-Desde el principio teníamos claro que queríamos volver a trabajar con Carlos Hernández. Acabamos muy satisfechos con el sonido de «Da Club» y nos apetecía seguir con él, ya que entiende perfectamente cómo funciona la banda. La principal diferencia es que llegamos al estudio con las canciones mucho más trabajadas. El propio Carlos nos comentó que había tenido que hacer muchos menos «tijeretazos» que en el primer disco, los temas ya estaban muy maduros desde el local de ensayo. En cuanto a las letras, seguimos hablando de emociones muy cotidianas: el amor, el desamor, la inseguridad, la euforia o esos momentos en los que uno intenta encontrarse a sí mismo. Si «Da Club» representaba el comienzo de la noche, la entrada en la fiesta, «The After Party» habla precisamente de todo lo que ocurre cuando termina, las conversaciones, las dudas, las decisiones o esa mezcla de felicidad y resaca emocional que todos hemos vivido alguna vez. Son historias aparentemente sencillas, pero que a nivel personal suelen ser enormes.
-Uno de los singles previos al lanzamiento del nuevo disco fue «Up till the end», en el que cantan «Up till the end of my life I will fight hard./ I’m Fed up being a fucking wuss!!», una última parte que creo que se puede traducir como «estoy cansado de ser un maldito cobarde». ¿Se puede entender como una rabiosa y potente declaración de intenciones?
-Sí, totalmente. Es una canción que habla de dejar de esconderse y de plantarle cara a los miedos. Esa frase resume muy bien el momento en el que decides dejar de ponerte excusas y seguir adelante, aunque las cosas no sean fáciles. De alguna manera también refleja la realidad de una banda emergente como la nuestra. Somos un grupo completamente autogestionado y sabemos lo complicado que es sacar adelante un proyecto musical hoy en día. Hay momentos en los que es fácil rendirse, pero precisamente esta canción habla de todo lo contrario, de seguir luchando. Por supuesto que sonará en Cangas: es uno de esos temas que mejor funcionan en directo. Incluso cuando alguien no la conoce, acaba conectando con ella desde el primer segundo.
-¿Qué pueden contar de cómo será el concierto de este sábado en Cangas?
-Vamos con muchísimas ganas. Al ser nuestra primera vez en Galicia queremos que sea una noche muy especial. Quien venga puede esperar un concierto muy intenso, con mucha energía y prácticamente sin respiro. Nos gusta vivir los directos al cien por cien e intentar transmitir esa misma intensidad al público. Nuestro objetivo siempre es el mismo, que la gente salga habiendo cantado, saltado y disfrutado tanto como nosotros encima del escenario.
-Antes le citaba a Los Planetas. Pero también podría decir Antonio Arias y Lagartija Nick, Lori Meyers, Niños Mutantes, Dolorosa, al gran José Ignacio Lapido y 091 y, por supuesto, a Miguel Ríos. O incluso mucho antes Los Ángeles. ¿Qué tiene Granada para contar con una escena musical tan vibrante y diversa?
-La verdad es que es una pregunta que nos hacemos muchas veces y no tenemos una respuesta clara. Siempre decimos en broma que será por el agua o por la cerveza de Graná...[risas] Pero seguramente haya algo más. Granada es una ciudad con muchísimo ambiente juvenil y culturalmente muy viva, con oportunidades para descubrir música o lanzarte a formar una banda. Una de las cosas más bonitas de la ciudad es la diversidad de su escena. Puedes encontrar grupos de música urbana, de pop, de rock o de heavy metal conviviendo con total naturalidad. Y, aunque cada uno tenga su estilo, existe una relación muy cercana entre las bandas. Hay músicos que participan en varios proyectos a la vez, compartimos conciertos, nos enseñamos canciones, nos damos nuestra opinión y aprendemos unos de otros. Esa retroalimentación hace que la escena siga creciendo continuamente.
-Su nombre también remite a otros grupos españoles con connotaciones extranjeras, si me permite la expresión: Viva Suecia, Viva Belgrado, Arizona Baby o Arde Bogotá. Pero en su caso llamaron la atención de la embajada de Bosnia en España y les brindaron un recibimiento. ¿Cuál es la historia del nombre de la banda y como fue ese encuentro con la embajada bosnia?
-La historia del nombre es bastante curiosa. Todo empezó cuando hice un viaje por Eslovenia. Allí comí en un restaurante de comida bosnia que se llamaba Sarajevo ‘84, en homenaje a los Juegos Olímpicos de Invierno celebrados ese año en la ciudad. El nombre me llamó la atención y escribí una canción con ese título. Cuando empezamos la banda todavía no teníamos nombre y fue nuestro batería de entonces quien propuso que nos llamáramos igual que aquella canción. Nos gustó desde el primer momento y así se quedó. Lo de la embajada fue una auténtica sorpresa. Todo surgió a raíz de un anuncio que publicamos cuando íbamos a tocar en la Sala Sol de Madrid. Unos días después recibimos un mensaje suyo por redes sociales interesándose por el proyecto. Sinceramente, al principio pensamos que nos escribían porque podía haber algún problema con el nombre, pero ocurrió exactamente lo contrario. Nos invitaron a la embajada, nos recibieron de una forma increíble y estuvimos compartiendo un buen rato hablando de música, de cultura y de los vínculos entre Granada y Bosnia. Fue una experiencia totalmente inesperada y de esas que todavía hoy nos cuesta creer que hayan pasado.
-Supongo que no soy original, como quien pregunta a The Rolling Stones si están ante su última gira, y que ya se lo habrán preguntado muchas veces. ¿Se plantean en algún momento cambiar del inglés al castellano como idioma de sus canciones?
-La verdad es que ahora mismo no nos lo planteamos, pero tampoco podemos decir que nunca vaya a pasar. Si algún día escribimos canciones en castellano será porque nos salga de forma completamente natural, nunca como una estrategia para llegar a más gente. Creemos que las canciones tienen que nacer de una forma honesta y eso es precisamente lo que ha ocurrido hasta ahora. El inglés siempre nos ha salido de manera muy orgánica y forma parte de la identidad de la banda. Eso sí, nunca se sabe. Hay grupos que han dado ese paso con total naturalidad y el resultado ha sido fantástico. Un ejemplo son Maryland, una banda de Vigo que nos encanta y que consiguió hacer una transición del inglés al castellano de una forma muy elegante. Así que quién sabe qué puede pasar en el futuro.
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