Literatura | Sonsoles Ónega Periodista, escritora y Premio Planeta
«El Premio Planeta fue un empujón importante que me permitió llegar a más lectores que no sabían que escribía, ahora el reto es mantener ese capital»
La autora estará presente este lunes en la Praza Massó de Bueu para presentar su nueva novela, «Llevará tu nombre», un encuentro organizado por la Librería Miranda a las 21.00 horas

La periodista y escritora Sonsoles Ónega con su nueva novela, «Llevará tu nombre». / Rubén López/Europa Press
La Praza Massó, en el centro de Bueu, es estos días algo parecido a un plató televisivo gracias a la Librería Miranda. Este domingo estaba Roberto Leal, presentador del popular «Pasapalabra», y este lunes es el turno de otro de los rostros más conocidos de Antena 3: la periodista de raíces gallegas Sonsoles Ónega (Madrid, 1977), ganadora del Premio Planeta en 2023 por su novela «Las hijas de la criada». Ahora tiene un nuevo libro, «Llevará tu nombre», que presentará junto al escritor y bueués de adopción Manel Loureiro. Será a partir de las 21.00 horas y en caso de mal tiempo el encuentro se trasladará al Centro Social do Mar.
-Supongo que está en plenas vacaciones de verano. ¿Cómo se siente al regresar a Galicia? ¿Sigue siendo Mosteiro (Lugo), la aldea de su padre y abuelos, su refugio?
-Volver a Galicia siempre es un gusto. Nos encanta venir cada año. Tengo el corazón dividido entre las Rías Baixas y Mosteiro, claro, donde están nuestras raíces.
-Hace unos meses en pleno directo uno de los colaboradores de su programa comentaba que estaba a punto de viajar a Bueu para asistir a una boda, momento que aprovechó usted para hablar de la localidad y de la librería de Fernando Miranda. ¿Cómo llegó usted hasta Bueu y a sus ya reconocidas presentaciones literarias?
-No recuerdo cómo fue exactamente esa referencia en la tele, pero sí sé que mencioné a la librería Miranda. Llegué a ellos por Fernando que me contactó para que presentara el libro. Debo decir que llevamos bastantes años intentando hacer algo juntos.
-Viene para presentar su nueva novela, «Llevará tu nombre», la primera desde la concesión del Premio Planeta 2023. ¿Cómo ha sido enfrentarse de nuevo al folio en blanco, o a la pantalla, después de recibir uno de los galardones más importantes de nuestras letras?
-Ahora que el libro está hecho una no se acuerda de los primeros desvelos, de los miedos iniciales, del vértigo a equivocarte. Pero me apetecía tanto contar la historia de Mada que de alguna manera ella te va guiando. Afortunadamente no me cuesta escribir, al revés, es mi particular terapia.

La escritora y periodista Sonsoles Ónega / Javier Ocaña
-Con la necesaria perspectiva que da el tiempo, ¿qué ha significado el Premio Planeta para usted en lo bueno y en lo malo?
-El premio ha sido un empujón muy importante en mi carrera literaria. Me permitió ganar visibilidad en las librerías y llegar a muchos más lectores que no sabía que escribía. Eso ha sido clave. Ahora el reto es mantener ese capital, ¡mis lectoras son joyas!
-Este domingo estuvo en Bueu su compañero Roberto Leal y le formulo la misma pregunta que le hice a él: de periodista a periodista, ¿cómo es capaz de compaginar un trabajo tan absorbente como el periodístico, más aún en su caso con un programa diario en directo en la televisión, con la escritura?
-La clave es organizarse bien, tener disciplina y, aunque parezca una clave menor, no hay que perder el tiempo con el móvil. Hay que tener el coraje de dar la vuelta a la pantalla para no alterar la concentración. Aunque me imagino que cada maestrillo tiene su librillo.
-De mi etapa académica en el instituto guardo un recuerdo especial de dos profesoras: una de Filosofía y otra de Literatura Española. De la segunda tengo siempre presente una frase: «Escribir bien es algo más que escribir sin faltas de ortografía». La crítica es consustancial al trabajo de los periodistas y de la creación literaria, aunque en ocasiones parece un ensañamiento o un ataque despiadado. ¿Cómo lo lleva usted después del Premio Planeta?
-La verdad es que las críticas no me molestan en absoluto. ¡Sólo faltaba! Desde que existen redes sociales estamos muy expuestos. A mí lo que me hace daño es el insulto y, ¡sí!, no voy a dejar de decirlo. Me niego a asumir la deshumanización como regla del juego.
-«Las hijas de la criada» se ambientaba en Galicia y ahora «Llevará tu nombre» se mueve entre Comillas y Madrid. ¿Cómo empezó a abrirse paso en su cabeza la historia de Mada Riva?
-Tenía ganas de explorar el mundo de esas mujeres que trataban de escribir en un mundo vetado para ellas. Los primeros movimientos de mujeres conscientes de sus desigualdades empiezan a finales del siglo XIX y a mí siempre me ha interesado esa mirada al pasado para valorar dónde estamos hoy y cuánto hemos avanzado.

Sonsoles Ónega en el 75º aniversario del Premio Planeta. / Europa Press
-¿En el personaje de Mada Riva, que se «exilia» en Madrid y con talento para la escritura y la lectura, hay algo de usted misma o alguna cualidad que a lo mejor sí le gustaría tener?
-¡Ya me habría gustado a mí poder agitar la bandera de Mada! Las mujeres que nos precedieron fueron verdaderos titanes, dieron pasos de gigante por todas las demás. Y eso es muy emocionante, la verdad.
Estamos en un momento muy delicado de descrédito de la política y de los políticos. Nunca antes se recurrió con tanta facilidad al insulto como argumento. Creo que no son conscientes de la responsabilidad que tienen, del valor del púlpito público. Y creo que los ciudadanos tampoco valoramos en su justa medida los riesgos del fin de las democracias.
-«Las hijas de la criada» cuenta con una adaptación a la televisión en forma de serie. ¿Hay algún proyecto similar para «Llevará tu nombre»?
-Aún no lo sé. La verdad es que me encantaría porque la experiencia de «Las hijas de la criada» ha sido preciosa. Alarga la vida del libro o le da otra vida, mejor dicho.

Sonsoles Ónega y Alfonso Goizueta , ganadora y finalista del Premio Planeta 2023, en un encuentro en el Club FARO. FUERON PRESENTADOS POR LA PERIODISTA AMAIA MAULEON / Marta G.Brea
-Permítame acabar con una vuelta al periodismo. Durante una década (2008-2018) fue cronista parlamentaria en el Congreso de los Diputados. En los últimos años se percibe un aumento del enfrentamiento, del insulto y una pérdida de las más elementales formas de educación y cortesía. ¿Qué análisis hace usted?
-Estamos en un momento muy delicado de descrédito de la política y de los políticos. Nunca antes se recurrió con tanta facilidad al insulto como argumento. Creo que no son conscientes de la responsabilidad que tienen, del valor del púlpito público. Y creo que los ciudadanos tampoco valoramos en su justa medida los riesgos del fin de las democracias.
-Es imposible no preguntarle por su padre, Fernando Ónega, uno de los grandes cronistas de la Transición. Supongo que su ejemplo estaría muy presente en su elección y en la de su hermana Cristina por el periodismo. ¿Qué pensaba él de la situación política de los últimos años en España?
-Depende. Si algo lo caracterizaba fue su capacidad para valorar con justicia y distancia los hechos y a sus actores con independencia de sus ideas, que por cierto rara vez exponía en público. Lo que sí tenía era principios y muy sólidos. Quizá eso le permitió mantenerse muchos años. Pero volviendo a tu pregunta te diré que en los últimos años vivió con angustia «unamoniana» el cuestionamiento del Estado. Eso le preocupaba mucho.
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