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Festa do Mexillón

Moaña ensalza la «extraordinaria historia del mejillón» y marca un nuevo récord de ventas

Apenas tres horas y media tardaron las 90 voluntarias de la Asociación de Mulleres en vender las cinco toneladas de bivalvo | Marta Villaverde recordó el inicio de la miticultura en la villa en 1932

"Festa do Mexillón" en Moaña

Marta G. Brea

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Moaña

Las cinco toneladas de mejillón donadas por bateeiros de la villa a la Asociación de Mulleres de Moaña estaban consumidas antes de tres de la tarde de este domingo. Las colas que se formaron desde el mediodía demostraron la alta demanda entre vecinos y turistas que tiene el «oro negro» del mar moañés, con comensales esperando desde la calle, fuera del patio del CEIP Reibón en el que se instalaron las mesas y la carpa. A las 14.30 horas ya prácticamente no había raciones de bivalvo, croquetas, empanadas o fideuá a la venta, tal fue el ritmo de trabajo que afrontaron las 90 voluntarias de la Asociación de Mulleres de Moaña.

La conselleira do Mar, Marta Villaverde, fue la encargada de leer el pregón y sorprendió retrocediendo a los orígenes de la miticultura y reconociendo «que Moaña ocupa un lugar muy importante en la historia del mejillón de Galicia» hasta el punto de recordar cómo dos emprendedores, allá por 1932, «tuvieron la visión de instalar uno de los primeros viveros flotantes en estas aguas, aprovechado un cajón de madera. Fue el inicio de una historia extraordinaria», apuntó sobre el inicio del cultivo de mejillón. «Ahora parece algo natural; algo normal, pero entonces era una auténtica aventura y seguro que algunos decían que era una locura», indicó Villaverde.

Entiende, la conselleira, que el cultivo de este bivalvo parte de una historia de «riesgo y de confianza en el futuro, que continúa día a día a través de las más de 3.300 bateas que ahora dibujan nuestras rías para convertirse en una de las estampas más reconocibles de Galicia». Antes de gritar los vivas a la Festa do Mexillón, al mar de Galicia y a los bateeiros, la conselleira reconoció el trabajo de la «gente trabajadora y orgullosa de sus raíces» que, como la Asociación de Mulleres de Moaña, hace de la villa moañesa un referente de la economía ligada al mar. Aseguró que cada vez que alguien se lleva un mejillón de la ría de Vigo a la boca es un «orgullo para Moaña y para el resto de Galicia» porque está «probando parte de nuestra historia». La mandataria del sector marítimo en la comunidad fue despedida entre aplausos de los presentes.

Marta Villaverde, ediles y directivas de Mulleres de Moaña, tras el pregón

Marta Villaverde, ediles y directivas de Mulleres de Moaña, tras el pregón / Marta G. Brea

Antes del pregón intervino la presidenta de la Asociación de Mulleres de Moaña, María de los Ángeles Pena, quien hizo hincapié en la importancia de las 90 voluntarias que desde hace una semana, y este domingo desde las siete de la mañana, trabajaron para poder cocinar, preparar y despachar las miles de raciones de molusco en sus mas diversos formatos. «Esta fiesta es un compromiso con el pueblo de Moaña», apuntó para agradecer a las cooperativas de mejilloneros, a los bateeiros individuales que cedieron el producto y a la fábrica que prestó sus frigoríficos.

Grupos de amigos y familias se dieron cita en la carpa de Reibón

Grupos de amigos y familias se dieron cita en la carpa de Reibón / Marta G. Brea

Por los bateeiros intervino Rosendo Queimaño, gerente de Socomgal. Agradeció el esfuerzo de la Asociación de Mulleres para que el evento llegase a su 28º edición «y se sepa por todo el mundo que en Moaña tenemos el mejor mejillón de las rías gallegas». El agradecimiento del alcalde accidental, Daniel Costas, por el esfuerzo colectivo de esta última semana para hacer realidad la fiesta dio pie al bullicio de comensales, amenizados por la banda Airiños do Morrazo.

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