Conflicto
El Concello de Bueu reabre el parque infantil de As Lagoas tras las protestas vecinales por su uso para el SonRías Baixas
La zona estaba acotada como espacio de comedor dentro de la superficie del festival

Un momento de la retirada de las vallas del parque infantil de As Lagoas. / Gonzalo Núñez
El Concello de Bueu ha procedido este mediodía a la reapertura del parque infantil de As Lagoas, reservado inicialmente para el uso del Festival SonRías Baixas como espacio de comedor. La decisión se ha adoptado después de haberse hecho eco de las quejas expresadas por vecinos y de haber mantenido una reunión con los responsables del evento. Finalmente, se ha optado por devolver la zona a su estado primitivo. El propio personal del festival es el que se encargó de retirar las mesas y sillas, así como el vallado perimetral para que, poco después de las dos de la tarde, el recinto estuviese abierto nuevamente. La nueva ubicación de la zona de comedor está pegada al parque, junto a las foodtrucks.
En paralelo, en las redes sociales del concello el alcalde, Félix Juncal, anunciaba la medida adoptada, además de trasladar sus disculpas a los vecinos que se sintiesen afectados. En esta línea, apuntó que la elección del parque infantil como zona de para comer dentro del recinto del festival obedecía a una situación puntual debido a las limitaciones de espacio en el área por las obras del parque Urbano Lugrís. Y es que la idea inicial del concello era la de poder utilizar para el festival una de las zonas afectadas por los trabajos en marcha, pero desafortunadamente la evolución de los mismos no ha sido tan rápida como se esperaba.

Un momento de la reunión entre Félix Juncal y varios de sus ediles con los vecinos de la protesta. / Gonzalo Núñez
Las redes sociales fueron el germen de un malestar que fue creciendo poco a poco hasta derivar en la convocatoria de una concentración de protesta frente a la casa consistorial. El acto no llegó a celebrarse, toda vez que Juncal bajó para invitar a los presentes -entre 60 y 70 personas- a entrevistarse con él en el salón de plenos, en una cita a la que también acudieron los concejales Isabel Quintás, Xosé Leal y Carmen García.
La reunión sirvió para que los afectados defendiesen el derecho de los niños a poder utilizar el parque infantil libremente, pero también para poner de manifiesto que la ocupación de ese espacio «es solo la gota que colma el vaso» por las molestias que, en su opinión, ocasiona este evento, uno de los que genera una mayor movilización de visitantes en Bueu, pero también un mayor retorno económico.
De este modo, algunos de los presentes apuntaron al hecho de que el SonRías «acapara el pueblo y deben ser ellos los que se adapten al pueblo y no al contrario». La insuficiencia de aparcamientos y la expansión de las dimensiones del evento fueron otros de los puntos de fricción expresados por los vecinos, aludiendo a que esto era generado por «un festival privado».

Parque infantil de As Lagoas acotado para el uso del SonRías Baixas, antes de ser retiradas las vallas, mesas y sillas. / Gonzalo Núñez
Juncal defendió que «el 90 por ciento de los espacios del festival son los mismos que los del año pasado», sin que hubiese esa contestación social, y preguntó retóricamente si el SonRías Baixas era el único evento en el que se cortan calles o provoca escasez de aparcamiento. Asimismo, razonó que desde hace dos años se mantiene abierto el llamado aparcamiento de Rosa dos Ventos y que el año pasado se puso en funcionamiento el de Ramón Bares. Y sentenció explicando que el uso del parque infantil fue una solución de emergencia «que no volverá a suceder» y que respondía al hecho de no poder utilizar el área afectada por la obra del Parque Urbano Lugrís.
La reunión finalizó con el compromiso del regidor de informar por las redes sociales del concello de la decisión adoptada, si bien los manifestantes tenían previsto «ocupar» el parque infantil por la tarde, algo que finalmente no ha sido necesario al abrirse al público de nuevo.
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