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Abastecimiento

La traída de Palmás-Costa, en Domaio, comprará agua para que la red vuelva a ser potable y sus usuarios puedan beberla en seguridad

Descarta las fugas y explica el bajo nivel del depósito, que impide la cloración, en el consumo excesivo | Adquirirá a Aqualia 100.000 litros con camiones cisterna

Uno de los directivos de la red vecinal  muestra el indicador del bajo nivel del embalse. | GONZALO NÚÑEZ

Uno de los directivos de la red vecinal muestra el indicador del bajo nivel del embalse. | GONZALO NÚÑEZ

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Moaña

La traída comunal de aguas de Palmás-Costa, en Domaio, continúa con la restricción a 500 litros por vivienda y día y, sobre todo con la petición a sus 1.200 usuarios de que no beban el agua de esta comunidad de momento, debido a que el nivel había bajado hasta el 2% lo que impedía su cloración. Debe limitarse al uso doméstico y para duchas. Este miércoles representantes de la directiva de la traída, de la Asociación de Veciños Monte Faro, y del Concello se reunieron con la empresa concesionaria del ciclo del agua en la red municipal, Aqualia, tras descartar fugas. La empresa accedió a vender 100 metros cúbicos de agua a Palmás-Costa, que los recogerá con camiones cisterna para recuperar el caudal suficiente en su depósito y volver a clorar el agua.

Los 100.000 litros que adquirirá la traída vecinal se cargarán con camiones cisterna de una empresa de Vilaboa, realizando más de cuatro viajes desde el punto que les indique Aqualia, pues los camiones cisterna tienen un máximo de 23 metros cúbicos de capacidad cada uno. Ahora todo está pendiente de la logística para coordinar tanto los camiones como la disponibilidad de la empresa concesionaria del agua. La intención de los gestores es descargar el líquido en su depósito entre el viernes y el sábado.

Es necesario llegar a tener entre 120.000 y 130.000 litros en el embalse, como mínimo, para que se active el sistema de cloración. Después se deberán realizar los pertinentes análisis antes de autorizar de nuevo el uso para beber. Durante la jornada del martes los gestores de la raída difundieron la medida incluso con un coche altavoz por la parroquia para asegurarse de que todos los usuarios estaban debidamente informados. Son unos 500 los contadores enganchados a esta red y se calculan 1.200 usuarios. El depósito, por su parte, tiene una capacidad máxima de 980.000 litros y se abastece con 13 captaciones y tres pozos.

Tras la reunión la alcaldesa, Leticia Santos, explicó que el Concello colaborará también con la traída para pagar parte del agua que tengan que adquirir «al tratarse de una razón de emergencia y de salud pública», explica la regidora.

Aunque la hipótesis inicial para el bajo nivel del depósito era la existencia de alguna fuga en las canalizaciones, las revisiones realizadas en las últimas horas desvelaron que en ciertos momentos el contador estaba a cero, lo que descarta cualquier pérdida de agua. Eso sí, todavía a medianoche se constataba un consumo demasiado elevado. Por lo tanto, todas las hipótesis apuntan a un exceso de gasto por parte de algunos usuarios combinado con la sequía que reduce la velocidad de carga desde las captaciones.

Entienden, desde la directiva, que algunos usuarios tienen conectada a la red vecinal el sistema de riego de jardines, lo que explicaría las dificultades para recuperar el caudal por la noche.

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