Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Patrimonio

Bueu reabre las puertas de su pasado

La sala de interpretación del Bueu Romano reabre tres años después con un recorrido guiado que descubre el complejo industrial de Pescadoira y el único horno de ánforas documentado en el noroeste peninsular

Teresa Bernárdez guiando el recorrido y explicando el yacimiento arqueológico.

Teresa Bernárdez guiando el recorrido y explicando el yacimiento arqueológico. / Gonzalo Núñez

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Bueu

Tres años después de su cierre, la sala de interpretación del Bueu Romano vuelve a abrir sus puertas en Pescadoira para acercar al público uno de los capítulos más desconocidos de la historia del municipio.

El recorrido combina la visita al espacio expositivo con un paseo por los restos arqueológicos de Pescadoira, donde hace casi dos mil años funcionó un importante complejo industrial vinculado a la producción y exportación de salazones. Permanecerá disponible durante los próximos dos meses, de martes a sábado de 11 a 13.30 horas, y habrá una persona encargada, Teresa Bernárdez, de realizar diariamente una visita guiada de aproximadamente 30 minutos, aunque también se puede realizar la visita por libre.

Planos de lo que había sido el edificio de envasado y almacenaje.

Planos de lo que había sido el edificio de envasado y almacenaje. / Gonzalo Núñez / FDV

La experiencia comienza con una introducción al contexto histórico de la presencia romana en Bueu. Un mapa del Imperio permite comprender la importancia estratégica que tuvo este enclave gracias a su ubicación junto al mar, y explica por qué los romanos decidieron establecer aquí una actividad industrial relacionada con la transformación del pescado.

Desde la sala, la visita continúa por una pasarela que permite contemplar los restos arqueológicos sin interferir en el trabajo de conservación que todavía se desarrolla en el yacimiento. Junto a las lonas que cubren parte del espacio simulando lo que sería el suelo interior, permanecen visibles las estructuras de la antigua factoría de salazón y de un edifico que, según las investigaciones actuales, estuvo ligado a esa actividad industrial y no a un uso residencial, como se pensó inicialmente.

Al fondo, una recreación en imagen de la fábrica de salgadura de Pescadoira.

Al fondo, una recreación en imagen de la fábrica de salgadura de Pescadoira. / Gonzalo Núñez / FDV

Uno de los aspectos más llamativos del recorrido es la explicación del funcionamiento de la factoría. En ella se elaboran salazones de pescado y también garum, una salsa muy apreciada en la gastronomía romana. Para ello se empleaban grandes piletas impermeabilizadas donde el pescado permanecía en sal durante varios días antes de ser preparado para su transporte.

El elemento que convierte el yacimiento de Pescadoira en un enclave singular es el horno de ánforas. Se trata del único documentado hasta ahora en todo el noroeste de la Península Ibérica, una pieza clave para comprender cómo se fabricaban los recipientes utilizados para exportar las salazones por vía marítima. Los modelos producidos en Bueu llegaron incluso a diferentes puntos de la península y del Mediterráneo, reflejo de la importancia comercial que alcanzó este asentamiento romano.

El horno de ánforas.

El horno de ánforas. / Gonzalo Núñez / FDV

La visita también establece un vínculo entre aquel pasado y la historia más reciente del municipio. Tras el abandono del complejo romano, siglos después, las fábricas conserveras volvieron a instalarse prácticamente sobre el mismo emplazamiento, aprovechando las mismas condiciones que habían convertido este lugar en un punto estratégico para la industria del pescado.

El recorrido, de carácter divulgativo y pensado para todo tipo de públicos, se completa con paneles explicativos y contará próximamente con un espacio audiovisual que permitirá ampliar la información sobre el yacimiento. Además, entre las actuaciones previstas figura la instalación de una cubierta que contribuirá a proteger los restos arqueológicos y garantizar su conservación.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents