Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Aumentan las denuncias de vecinos ante el Concello para que sus lindantes talen la franja de 50 metros

El concejal de Medio Ambiente, Antón Iglesias, explica este incremento con una frase: "la gente le tiene mucho miedo al fuego"

Tala de árboles en la zona de A Choupana, en Cangas

Tala de árboles en la zona de A Choupana, en Cangas / Santos Álvarez

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

"A xente ten medo ao lume". Esta es la frase con la que explica el concejal de Medio Ambiente del Concello de Cangas, Antón Iglesias, el aumento de denuncias de vecinos contra sus lindantes para que talen la franja de 50 metros de seguridad que establece la ley. Ya no existen reticencias por parte de los afectados a denunciar a sus colindantes, aunque exista riego de mala vecindad. Ahora lo que se prima es la seguridad ante el fuego. La gente en la zona rural está muy concienciada, tiene miedo, como asegura el concejal de Medio Ambiente, y eso le dota de la valentía suficiente para acudir al Concello a denunciar. Lo malo es que en la inmensa mayoría de los casos en los que hay denuncia la finca aparece en la documentación municipal con la denominación de propietario o propietarios desconocidos, por lo que el Concello no solo no puede multar, sino que alarga el proceso de actuación. Primero la Policía Local debe realizar un informe, después notifica y dar un plazo legal para obtener una respuesta, que casi nunca se produce porque el dueño de la finca donde hay árboles que deben ser talados no aparece.

Todos los días se firman órdenes para avisar a los propietarios de fincas próximas a menos de 50 metros de las casas que tienen que limpiarlas. De ello da fe la alcaldesa de Cangas, Araceli Gestido, "todos los días firmo unas cuantas" , asegura. Las talas las está llevando a cabo el Concello de Cangas, en zonas que son peligrosas, donde hay verdadero peligro de incendio en las conocidas como franjas secundarias, donde Seaga está lejos de actuar en Cangas. Antón Iglesias asegura que es imposible atender a todas las demandas, que hace poco se actuó en la zona de Serra Ponente y ahora se hace en la parroquia de O Hío. El Concello de Cangas consiguió llegar a un acuerdo que supone que los maderero se quedan con los árboles que se talan, principalmente eucaliptos.

Para el concejal de Urbanismo Antón Iglesias el sistema que emplea la Xunta para evitar incendios es el equivocado. Considera que lo lógico sería reducir drásticamente el gasto de las brigadas contraincendios y potenciar la limpieza y la tala durante el invierno, así como la sustitución del citado arbolado por otras especies. A pesar del esfuerzo que realiza el Concello de Cangas, en algunos casos con la colaboración de las mancomunidades de montes, como en Darbo, el peligro se mantiene y más en esta época de sequía. Desde el gobierno local se afirma que los vecinos están en alerta, que su colaboración es máxima, pero también que la Policía Local no puede, ni está para localizar a aquellos propietarios a los que se les mandó una oden para talar pero mantienen la finca en las mismas condiciones. "Es un trabajo que requiere mucho tiempo y medios", manifiesta Antón Iglesias.

Tracking Pixel Contents