Cultura
El Museo Massó de Bueu expone por primera vez un maletín de cirujano naval
La pieza, adquirida hace tres años, está datada en torno a 1800 y formará parte de la colección permanente del centro

Maletín de cirujano naval expuesto en el Museo Massó de Bueu. / Santos Álvarez
Cortar por lo sano. La expresión que hoy forma parte metafóricamente del acervo popular esconde una de esas historias que han quedado silenciadas por el paso del tiempo y que hablan de la dureza de otras épocas y de imágenes que la memoria prefiere mantener al margen. El Museo Massó de Bueu recupera el sentido original de la frase con su última exposición, que, bajo el título de «Un obxecto, unha historia invisible», presenta un maletín de cirujano naval datado en torno al año 1800 con todo el instrumental médico para realizar intervenciones quirúrgicas que, en muchos casos, derivaban en amputaciones.
La pieza fue adquirida en 2023 y se muestra por vez primera en la Sala de Conquista do Mar antes de formar parte de la exposición permanente del centro. Se trata de un maletín con un completo equipo médico que incluye un torniquete, tenazas, pinzas de listones, bisturís y cuchillos, una sierra, una aguja de Cooper, una cadena de amputación, aguja de sutura, pinzas para disecciones comunes y pinzas de torsión de Amussat. La utilidad de cada una de ellas se explica en un vídeo de algo más de cuatro minutos que se puede visualizar en la web del museo y en el que también se ofrece un contexto histórico de las labores médicas de urgencia en el interior de las embarcaciones cuando estas afrontaban largas travesías.
De este modo, el visitante puede ver la evolución de las cirugías navales, partiendo de los siglos XVI y XVII, cuando estaban encomendadas a barberos y sangradores, pasando por el siglo XVIII, cuando la Armada Española le encargó estos menesteres a cirujanos sin una base académica, y alcanzando el siglo XIX, cuando estos médicos ya han pasado por las facultades de medicina y las amputaciones dejan de ser solución habitual para lesiones de importancia media.
La muestra toma como referencia y ejemplo paradigmático de este tipo de proceder a un héroe de la historia militar española como Blas de Lezo, quien a los 26 años había perdido una pierna, un brazo y un ojo, fruto de su activa participación en la Guerra de Sucesión (en la batalla naval frente a Vélez Málaga), en la defensa de la base naval francesa de Toulon y en el asedio de Barcelona. Posteriormente, llevó a cabo diferentes expediciones contra piratas y corsarios que atacaban las posesiones españolas en el Caribe y también tomó parte en la flota que recuperó la ciudad argelina de Orán. Uno de los diarios de navegación de esta expedición se expone en la sala.
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